El consejo de administración de Iberdrola acordó hoy aumentar el capital social mediante una colocación privada por un importe de 1.250 millones de euros ampliables, con el objetivo de fortalecer su balance y optimizar su estructura de capital, informó hoy la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Fuentes de Iberdrola explicaron que la ampliación, que se realizará mediante una colocación acelerada y sin derecho de suscripción preferente para los accionistas.  
La ampliación servirá para mejorar la colocación de deuda de la compañía y complementar el plan de desinversiones.Además, las mismas fuentes indicaron que la compañía se ha planteado la emisión de hasta 227,3 millones de acciones, lo que equivale a ampliar capital en una proporción equivalente al 4,5%.

La operación permitirá a la eléctrica mejorar los ratios relativos al 'cash flow' y preservar las actuales calificaciones crediticias de la sociedad. De esta forma, señala, evitará un encarecimiento del coste financiero de la deuda, mantendrá el acceso de la sociedad a mercados de emisión de deuda y se responderá al ritmo de inversión comprometido.

En concreto, la compañía que preside Ignacio Sánchez Galán llevará a cabo una colocación privada dirigida exclusivamente a inversores cualificados e institucionales a través del procedimiento conocido como 'colocación acelerada'.

La colocación estará coordinada por JP Morgan y Merrill Lynch, mientras que Morgan Stanley actuará como 'joint bookrunner'. Ests entidades ya han iniciado el periodo de prospección de la demanda, que se cerrará en un plazo de tres días. Una vez concluido el periodo de prospección, se fijará el precio final de la oferta y se seleccionarán las propuestas de suscripción.

Las acciones se emitirán con un valor nominal de 0,75 euros, a la que se sumará la prima de emisión, que se decidirá en función de la demanda. Además, la compañía se compromete, en la medida en que la operación "contribuirá a optimizar el coste de los recursos financieros a los que pueda acceder la sociedad", a mantener su actual política de dividendos.

SIN DERECHO DE SUSCRIPCIÓN PREFERENTE.

En la información remitida a la CNMV, Iberdrola asegura que "se ha acordado suprimir el derecho de suscripción preferente" para los accionistas del grupo, con el argumento de que la medida permitirá una ejecución más rápida y flexible, así como menor exposición a la volatilidad y un ahorro de costes.

Esta circunstancia podría tener un efecto dilutivo para los actuales accionistas del grupo. En el caso del principal inversor, ACS, su 12,6% entre participación directa y derivados, equivalente a unos 630 millones de acciones, quedaría reducido hasta al 12%.