Tras un comunicado que ha remitido Iberdrola a la CNMV, la compañía se ha comprometido a pagar 0,147 euros brutos por título a los accionistas que opten por percibir el dividendo complementario de 2016 en metálico.

Con este pago Iberdrola completa así el esquema de reparto de una retribución de 0,312 euros brutos por acción con cargo a 2016, un 11% más que en el ejercicio anterior.

El valor de mercado de referencia máximo del aumento de capital es de 940 millones de euros. Este importe garantiza que el precio del compromiso de compra asumido por Iberdrola sea, como mínimo, de 0,145 euros brutos por derecho.

La compañía con esta nueva retribución al accionista avanza así en su compromiso de incrementar la remuneración de sus accionistas en línea con la evolución de sus resultados. El beneficio neto correspondiente al ejercicio 2016 fue de 2.705 millones de euros, un 11,7% más que en 2015.

Técnicamente, los indicadores de Estrategias de inversión señalan que Iberdrola se encuentra en tendencia alcista, con una puntuación de 9 sobre 10, si bien, la volatilidad a largo y medio plazo es decreciente.