General Motors está buscando reducir su fuerza laboral asalariada en Estados Unidos en un 15%, o cerca de 5.000 empleos, para el 1 de noviembre como parte de un plan para recortar en 10.000 millones de dólares su gastos anuales, según fuentes que fueron informadas sobre el plan. La fabricante de vehículos había indicado previamente que planeaba reducir en un 20% los costos vinculados a su fuerza laboral asalariada, mediante una combinación de reducciones de beneficios y recortes de personal. GM espera convencer a los trabajadores a que salgan voluntariamente de la empresa ofreciéndoles incentivos de jubilación temprana, en lugar de imponer despidos.