La compañía rusa Grazprom y la italiana Eni firmarán el jueves un acuerdo sobre el gasoducto South Stream que une ambos países. El gasoducto, de 900 kilómetros, está destinado a hacer más seguro el suministro energético a Europa y tendrá una capacidad anual de 30.000 millones de metros cúbicos por lo que harán falta tres años para construirlo. El primer ministro italiano, Romano Prodi, está en Moscú para reunirse el jueves con el presidente ruso, Vladimir Putin. El consejero delegado de Eni, Paolo Scaroni, también ha viajado a la capital rusa.