La compañía gasista rusa OAO Gazprom dijo el lunes que ha rechazado las peticiones de sus clientes europeos de cambiar los actuales contratos que obligan a estos a pagar por el gas contratado que no importen. Las eléctricas europeas han importado este año menos gas de lo que estipulan sus contratos con Gazprom, debido a que la crisis económica y la llegada de combustibles alternativos más baratos ha reducido la demanda del gas ruso. Pese a ello, los clientes europeos siguen teniendo que compensar al monopolio ruso por el gas contratado.