La formación sobre los mercados financieros es el elemento básico para todo aquel que quiera estar en bolsa debido a que nos instruye, de antemano, para una batalla diaria contra los mercados. Existen diversas maneras de desenvolver este primer paso formativo, por la adquisición de libros, por la realización de cursos, o bien, realizando lecturas de diarios de color salmón.

Aunque pueda ser un paso largo y algo denso hay que hacerlo!!! Pensemos que en los mercados financieros existen sujetos que no sólo estarán muchísimo más preparados que nosotros, sino que se han curtido a base de experiencia y han desarrollado una firme psicología para cometer muy pocos errores emocionales, ellos serán “el enemigo a batir”.

Una vez hayamos finalizado el proceso de formación seamos críticos con lo que hemos aprendido, no demos por supuesta que la información que nos han transmitido sea veraz… por lo que deberemos contrastar lo aprendido iniciando las prácticas, mediante la creación de una cartera virtual. En esta cartera virtual probaremos y diseñaremos nuestro propio perfil de inversión, de este modo, iremos lijando nuestro propio sistema para entrar, salir del mercado, establecer grandes pérdidas y alguna que otra ganancia. La finalidad de esta fase es encontrar una operativa con la cuál estemos cómodos con nosotros mismos, que nos permita dormir por la noche sin pensar si hemos establecido bien las posiciones. En las prácticas previsiblemente cometeremos grandes errores, por esto, es mejor realizarlos cuando el dinero no es real.

Una vez usted esté formado y haya ejecutado las correspondientes prácticas es el momento de lanzarse a las carreteras de los mercados. Primero elegiremos un bróker, que nos facilitará la entrada y salida de los diferentes instrumentos de inversión, busque, compare y elija aquel, que aplicando su sistema de inversión, sea el menos comisionista porque le quitaría rendimientos futuros a su inversión.

Una ver tenemos el intermediario financiero es el momento de operar!! Aún habiéndonos formado y puesto en práctica lo aprendido, cometeremos fallos garrafales... Así que es mejor que empecemos operando con una pequeña parte de nuestros ahorros, al igual que un piloto empieza con un vehículo de baja cilindrada para minimizar el máximo su riesgo. Una vez vayamos obteniendo más confianza en nosotros mismos podremos ir destinando más dinero para la inversión.

Por último es necesario recordar que el riesgo de este negocio nunca se elimina y el factor psicológico de uno mismo termina siendo el elemento más importante para luchar. De hecho, muchos son los que empiezan pero pocos continúan debido a que simplemente no pueden aguantar la presión que se deriva de los movimientos de un mercado.

Ante este escenario… ¿Cómo fueron vuestros primeros pasos?, ¿Eliminasteis algún elemento clave?, ¿Cómo os afecto psicológicamente el cambio de una cartera virtual a operar con el dinero de vuestro bolsillo?
“Estas son las cuestiones y en vuestra mano quedan las resoluciones”