El consejero delegado de Ferrovial, Joaquín Ayuso ha afirmado que hablar de una crisis de deuda de Adil, vehículo creado para la compra de BAA, es exagerado y que los activos detrás de la filial de la constructora "no podrían ser más seguros". Aunque Ayuso admite que la actual estructura de la deuda de Adil "es cara", la compañía ha usado recursos procedentes de la venta del aeropuerto de Budapest para quitar 1.000 millones a la misma. En una entrevista a Finantial Times, el consejero admite que la refinaniación se retrasará hasta marzo como mínimo, cuando los reguladores británicos establezcan el régimen de precios de Heathrow y Gatwick para los próximos años.