Las últimas subidas del petróleo, motivadas por un triple motivo (el aumento de demanda en el Hemisferio Norte por la llegada de la temporada estival, las caídas del Dólar tras la serie de últimos comentarios de Bernanke, y las tensiones geopolíticas en Egipto), han sido mucho más intensas en el Crudo Ligero (de referencia en EE. UU.), que en la referencia de crudo europea (Brent).


De esta forma, los futuros con vencimiento en septiembre del Crudo Brent suben desde el 24 de junio un 8,7%, desde los 99,50 dólares hasta los actuales 108, 15 dólares; mientras que los futuros con el mismo vencimiento en el Crudo Ligero suben un 14,5%.

Esta diferencia en el desempeño ha provocado que el diferencial entre ambos crudos se haya estrechado de forma clara. El estrechamiento comenzó 4 días antes de que los precios empezaran a subir, y se viene reduciendo desde el 20 de junio, cuando estaba en 7,40 dólares hasta los 2 dólares actuales.

De esta forma, el spread puede continuar reduciéndose hasta que la cotización del Crudo Ligero supere a la del Brent.