España registró en el periodo 2000-2008 uno de los mayores crecimientos de los costes laborales de los países industrializados, con una tasa anual del 4,7%, porcentaje que sólo superaron Grecia e Irlanda, con un avance del 5,1% en ambos casos. Según datos del Instituto de la Economía Alemana publicados hoy por el Instituto de Estudios Económicos (IEE), el aumento más moderado de los costes laborales (coste de empleados por hora trabajada en la industria manufacturera) lo experimentó Japón, con un crecimiento anual del 0,7% en el periodo 2000-2008. Le siguieron Suiza, con un repunte del 2%, Alemania (2,2%), Austria (2,7%), Bélgica y Canadá (2,9%), Luxemburgo (3,1%), Portugal (3,2%), Francia (3,4%), Italia (3,5%) y Suecia y Dinamarca (3,6%).