Aunque la crisis internacional no ha terminado, en Azkoyen “creemos que lo peor ha pasado para nosotros”, confirma Miguel Iraburu Elizondo, presidente de Azkoyen, y es que, “ésta es una compañía en el que el 70% de la facturación viene de la exportación y, teniendo en cuenta que los países centro europeos y emergentes continúan con su mejora económica y en ellos tenemos un alto porcentaje de ventas, esperamos que en el 2010 se refleje en nuestra cuenta de resultados”, apunta Iraburu.
En los primeros nueve meses del 2009 Azcoyen registró una pérdida de 1,4 millones de euros frente a los beneficios de 4,8 millones del año anterior, justificado, según su presidente porque “el 2009 ha sido para nosotros un año de transición”, pero, “dada la crisis importante y generalizada de los mercados, nos hemos dedicado a mejorar nuestros procesos internos, con reestructuraciones por valor de más de 3 millones de euros, preparándonos para el rebote de los mercados que ya se está dando”. Por ello, para el 2010 Iraburu proyecta “una mejora muy sensible de los números que presentaremos a final de año con respecto al 2009”.

Uno de los problemas que más preocupa a las empresas, la reducción de costes, ha sido sobrellevada por Azcoyen mediante “la ingeniería de procesos, analizando cada eslabón de la cadena de valor añadido y mejorando de forma significativa los costes de nuestra compañía y de los productos”.

Con respecto a la OPA que lanzaron a finales de 2008 sobre la alemana Primion, el director de Azcoyen comenta que “también hemos aplicado allí la estrategia del grupo, reestructurando algunas de las partes que considerábamos que tenían poco futuro”. Los gastos que esto acarreó, sin embargo, “condicionarán rentabilidades mayores a las obtenidas anteriormente”, afirma. Además, “esta compra es estratégica porque entramos en un mundo poco cíclico y con una capacidad de crecimiento muy importante, como es el mundo del control y la seguridad electrónica”. Con esta adquisición esperan “expandirse” e, incluso, “cuando la situación de los mercados se normalice, no descartamos nuevas adquisiciones en este campo en Reino Unido o Italia, por ejemplo”.

De la deuda corporativa dicen encontrarse “en un proceso de desinversión en nuestra línea de café, una línea que no es estratégica”. “Actualmente-prosigue Iraburu- estamos en negociaciones con 5 firmas que están interesadas en comprar Moka y, con esta venta, reduciremos nuestra deuda de forma significativa”

Con respecto a la evolución de la compañía en bolsa, desde Azcoyen reconocen que “no estamos nada satisfechos” y observan que “hemos crecido por encima del 15% en cuanto a revalorización en el 2009 y en lo que llevamos de 2010 en torno al 10%, pero es que venimos de unos valores que, como consecuencia de la crisis, han tenido caídas importantes”. Por ello, “nuestras aspiraciones para el 2010 son muy importantes y todavía están lejos de los valores en los que cotizamos”, afirma su presidente.

Para retribuir al accionista, “tenemos previsto repartir dividendos cuando vendamos nuestro negocio del café y mejoremos la situación de la deuda y de la rentabilidad de la compañía en 2010”, concluye Iraburu.

Miguel Iraburu Elizondo, presidente de Azkoyen, en declaraciones a Gestiona Radio.