British Energy y el gigante francés Electricite de France, siguen negociando con vistas a que la segunda compre la primera, ha indicado este viernes una persona familiarizada con la situación. El anuncio es importante porque a principios de mes parecía que estaban desapareciendo las posibilidades de un acuerdo debido a que EdF no deseaba pagar la cantidad pedida por el consejo de administración de British Energy y algunos de sus accionistas. El fracaso de la operación supondría un duro golpe para la estrategia energética británica. El encarecimiento del petróleo y el gas, las dudas sobre el potencial de las energías renovables y la amenaza del cambio climático han llevado recientemente al gobierno británico a hacer de la energía nuclear el centro de su política energética.