El pesimismo entrona Wall Street desde ayer y es que los ánimos y la convicción en la economía estadounidense se han enfriado después de semanas caldeadas por presagios de pronta recuperación. Una recuperación que no muestra el mercado laboral, que se retrasará en general y que hoy aleja a los accionistas mientras hacen caja con las ganancias de mejores días. Así pues, el Dow Jones cae en la apertura un 0,28% hasta los puntos, el Nasdaq un 0,86% y el S&P 500 un 0,30%.
A aquellos que lanzaban el grito porque la recuperación de la primera economía mundial estaba a la vuelta de la esquita, la OCDE les ha hecho agachar la cabeza pronosticando que dicha mejora iba a tardar todavía. Para EE.UU. esta organización augura un PIB del 2,5% en 2010 y avisa de que no se podrán ampliar las ayudas por un tiempo excesivo. Mientras, ayer desde la Fed anunciaban que los tipos de interés no se subirán hasta 2012.

Y eso que se decía que lo último que se recuperaría sería el mercado laboral, un mercado que hoy, al menos, da señales de estabilización semanal, pues en la última semana las solicitudes de subsidio por desempleo se mantuvieron sin cambios, en un nivel de 505.000, cuando se esperaba un aumento de 4.000 peticiones. Pero estos números sólo muestran una efímera tranquilidad, algo que en los próximos meses puede empeorar.

El campo más controvertido de la política de Obama, la reforma sanitaria, hoy se ha sabido que conllevaría un coste de 849.000 millones de dólares, pero reduciría considerablemente el número de norteamericanos sin seguro de salud y el déficit presupuestario en 127.000 millones. Pero ahora este proyecto deberá someterse, no sólo a la aprobación del Senado, también a la afilada cuchilla de las aseguradoras estadounidenses que al año facturan millones y millones.

Ante el fortalecimiento del sistema financiero, ya se suceden las primeras operaciones corporativas, como la que este jueves ha anunciado JP Morgan, que se hará con la participación que no controla de la sociedad participada con Cazenove Group. Esto se convierte en otro síntoma de la mejora de JP Morgan, junto con la ya manifiesta pretensión de devolver las ayudas al Gobierno, que se elevan a unos 25.000 millones de dólares, en un futuro temprano. Entre tanto, los títulos de JP Morgan caen un 1,08% y

Sin abandonar el sector financiero, también hoy se ha conocido que varios grupos de inversión privada están en negociaciones con otro de los gigantes bancarios estadounidense, Citigroup, para comprarle la división de seguros para automóviles. Al parecer, las perspectivas de negocio de CitiFinancial Auto son buenas por la mejora del sector. Mientras, las acciones de Citi descienden esta sesión un 0,91%.