Wall Street no tiene fuerza para hacer frente al nuevo trimestre en positivo. Recortes en sus índices mientras la atención de los inversores se centra en la reunión del G-20 y en la posición que su presidente Barack Obama muestra en el encuentro. Con General Motors más cerca de la quiebra que nunca y a la espera de que el viernes se publique un dato de paro que se prevé malo –la ADP mantiene que el sector privado destruyó 742.000 empleos, mucho peor de lo esperado- las ventas son mayoritarias en la primera bolsa del mundo. El Dow Jones cede un 1,35%  hasta los 7.506 puntos, el Nasdaq se deja un 1,74% hasta los 1.502 puntos y el S&P 500 recorta un 1,68% hasta los  784 puntos.
El rojo se impone con claridad al toque de campana en Wall Street y a la espera de que se conozcan los datos de vivienda y el ISM Manufacturero, el de paro no da visibilidad al ámbito macroeconómico. Según la ADP el sector privado estadounidense destruyó en el mes de marzo 742.000 empleos, un dato mucho peor de lo esperado y que hace augurar que el viernes el dato de desempleo en ningún caso invitaría al optimismo. Además según la consultora Challenger, Gray & Christmas, los despidos experimentaron en marzo una desaceleración en relación con febrero, pero crecieron un 181% frente a marzo de 2008. 

En la apertura los inversores también conocen que las solicitudes de préstamos hipotecarios subieron un 3% la semana pasada en relación a la semana anterior, pero esperan conocer los datos de vivienda: casas pendientes de venta y gastos de construcción, ambos del mes de febrero así como el ISM Manufacturero. La confianza del consumidor, por su parte, se mantiene estable según la encuesta de ABC News/Washington Post. El índice de bienestar del consumidor se mantuvo en 49 puntos negativos en la semana que finalizó el 29 de marzo.

Así las cosas, las miradas giran hoy hacia este lado del Atlántico ante la inminente reunión del G-20 en la que el presidente de EEUU, Barack Obama parece que dejará clara la necesidad de aunar esfuerzos para salir de la crisis. El mandatario ya ha lanzado nada más pisar el Viejo Continente que “Estados Unidos no puede ser la única locomotora del mundo para recuperar el crecimiento”. Un mensaje claro y conciso en el que también destacó que las diferencias entre los líderes de los 20 países “se han exagerado” por parte de los medios de comunicación. Sea de este modo o no, Obama reconoce que su país falló en la regulación, pero aclaró que el resto de la comunidad internacional tampoco contaba con los sistemas adecuados para supervisar un modelo financiero de la magnitud alcanzada por el actual. "Pero no estoy tan interesado en conocer dónde está la fuente del problema como en resolverlo", declaró. El epicentro, sin duda alguna, está en el sector bancario que hoy vuelve a los recortes, Citigroup cede un 1,98%, Goldman Sachs pierde un 1,51%, JP Morgan recorta un 4,33%, Morgan Stanley retrocede un 3,03% y Bank of America pierde un 4,99%.


Gráfico Dow Jones

Envuelto en la tormenta continúa el ámbito automovilístico y sobre todo General Motors. La compañía advierte de que podría declararse en bancarrota en junio. Sus bonos cayeron y el coste del seguro de su deuda subió, mientras el mercado comienza a dar por cierta una quiebra que podría no ser tan quirúrgica como desearía el Gobierno del país. Los títulos del Gigante de Detroit se dejan en la apertura un 13,40%. Además el nuevo CEO de la compañía, Frederick "Fritz" Henderson mantiene, según publica la prensa, que está preparado para hacer lo que seanecesario para reorganizar la empresa, incluso acogerse a la protección por bancarrota. Podría ser el primer paso para que el Gobierno dividiera a la compañía en dos partes: las que son rentables de las deficitarias, según publica "The New York Times". El objetivo sería crear una General Motors más saludable, eliminando sus responsabilidades pasadas y los activos menos valiosos. Tras declararse en quiebra, se venderían los activos valiosos a una nueva compañía financiada, ahora sí, por el Ejecutivo.

Algo mejor parece que lo tiene Chrysler que ya se ha reunido con dirigentes de Fiat con el fin de ultimar una alianza que permita a la norteamericana sobrevivir. Los títulos de Daimler recortan un 2,43%, nientras los de Ford pierden un 2,66%. Por cierto que las principales automotrices estadounidenses presentarán las ventas de vehículos de marzo y según J.D. Power and Associates las ventas en el sector podrían haber caído un 41%. 

Como telón de fondo, el crudo se mueve a la baja en el entorno del os 48 dólares el barril de West Texas, y las petroleras avanzan en negativo a la espera de que se publiquen los inventarios de oro negro. Exxon Mobile retrocede un 1,95%, Chevron recorta un 1,52%, Marathon Oil cede un 2,43% y Anadarko resta un 2,11%.