Telefónica ha cumplido con las expectactivas y, el día en que Portugal Telecom vota sobre su oferta por Vivo, ha decidido elevar hasta los 7.150 millones de euros el precio que está dispuesto a pagar por la brasileña. Una participación que debe adquirir a la lusa y que constituye "la oferta final y definitiva", ha asegurado la operadora española. La cotización de ambas compañías opta hoy por los beneficios, especialmente la operadora portuguesa.

Todo apuntaba a que Telefónica daría alguna sorpresa antes de que Portugal Telecom celebrara junta de accionistas. Y así lo ha hecho. Horas antes de que Zeinal Bava, presidente de la operadora lusa, vote la oferta que lanzó la española por el 50% de Brasicel, propietaria del 60% de Vivo, Telefónica ha decidido elevar su oferta hasta los 7.150 millones de euros.   

Una oferta que, según la española, "es final y definitiva y Telefónica no la modificará, mejorará, ajustará, prorrogará o alterará de ninguna otra manera" y que además supone el segundo incremento desde que inicialmente decidiera ofrecer 5.700 millones de euros. Desde entonces, y como si fuera una novela al más puro estilo Venezolano, entraron en juego presidentes, accionistas e incluso el propio Carlos Slim para defender la autoría portugesa de Vivo. Hace tan sólo 6 días Baval tachaba de "traición"la operación de la española y que deberían haberse buscado otras "alternativas y mecanismos". Lo que está claro es que si  buscaban más dinero, algo que quedó claro en la primera respuesta de la portuguesa, ahí lo tienen.

Pero ¿qué sacan ambas compañías de beneficio en esta operación? Julian Coca, director de rv de Inversis Banco advierte de que "es bastante probable que Telefónica se haga con Vivo ya que ha hecho  bastantes movimientos y les vienen muy bien". La operadora española porque completa su presencia en el mercado brasileño y Portugal Telecom "porque le viene muy bien el dinero".