La Bolsa de Tokio sumó este lunes su quinta jornada consecutiva de avances y cerró en su máximo desde el terremoto y el tsunami que devastaron el noreste del país el año pasado, impulsada por las ganancias de los valores financieros.
El selectivo Nikkei avanzó 12,16 puntos, el 0,12%, y quedó en 10.141,99 unidades, mientras que el índice Topix, que agrupa a todos los valores de la primera sección, ganó 1,62 puntos, un 0,19%, hasta 868,35 enteros. Al optimismo contribuyó también la depreciación del yen frente al euro, que a primera hora tocó su máximo en cuatro meses y medio frente al euro, aunque por la tarde retrocedió ligeramente y se movía en la banda alta de los 109 yenes por euro y la banda media de las 83 unidades por dólar.

Sumitomo Mitsui Financial Group ganó un 1,3% y se situó en niveles previos al terremoto del 11 de marzo, un avance que impulsó a otros valores financieros como Mizuho Financial, que se apreció un 2,1%, o Resona Holdings, que escaló un 1,5%.

Este entusiasmo de los inversores llevó al Nikkei a alcanzar momentáneamente los 10.172,64 puntos, su nivel provisional más alto desde el pasado 8 de julio, cuando tocó las 10.207,91 unidades.

Sin embargo, las subidas en el parqué tokiota se vieron limitadas por el autocontrol de los propios inversores debido a que mañana, martes, no opera la Bolsa por ser festivo en Japón.