Si hay alguna vez en la que valga la pena ponerse pesado, es en la de recordar aquellas cosas que valen la pena. Esta frase que puede sonar a perogrullo puro y duro, deja de serlo cuando recordamos aquello que reza “una imagen vale más que mil palabras”.
 De nuevo les invito a prestar atención al gráfico adjunto, pues con él se explica la semana que estamos viviendo en el mercado de divisas. La apertura del Domingo en el cambio EUR/USD nos dejó un hueco bajista en los 1.3795, hueco que, como el 99% de ellos, tiende a cerrarse más pronto que tarde. Fue durante la publicación de la decisión de la Reserva Federal de EE.UU. sobre tipos cuando dicho gap se cerró (máximo de ese día en 1.3796), para, posteriormente, caer en picado hasta volver a poner a prueba la línea dinámica de soporte mostrada en el gráfico, y que, de perderse (ruptura del 1.34), nos hará ver niveles de 1.30 o inferiores de manera más o menos directa.



Es la magia de ese análisis técnico subliminal, de segunda fila, no tan ostentoso como el de los osciladores e indicadores que pueblan las pantallas de los operadores, pero que sin embargo funcionan generalmente con la precisión de un reloj suizo.

Hablando de Suiza, su moneda se ha estabilizado (en cuanto a volatilidad se refiere) en los niveles marcados a principios de mes, y no sería de extrañar ver nuevos impulsos alcistas en los cruces que tienen al CHF como moneda de denominación en las próximas semanas, particularmente el cambio USD/CHF (me inclino por un ataque a la paridad en el medio plazo). Inversamente, tenemos al Yen Japonés (JPY) dando guerra contra las monedas europeas, habiendo roto el soporte importante de 118 contra la libra (GBP) y atacando los 104 contr ael Euro (EUR).

A pesar de ello, y haciendo caso de las indicaciones que veo en mi modelo, podríamos estar ante una muy buena oportunidad de compra en el cruce GBP/JPY por debajo de 118, en cuanto tengamos un cierre diario de giro pronunciado, incluso para tomar como posición a medio plazo o para el último trimestre del año.