El consejero delegado de Ford, Alan Mulally, se aplicó un recorte salarial del 30 por ciento en 2009, a pesar de la mejora de los resultados de la compañía, aunque terminó recibiendo una compensación de 18 millones de dólares. Mulally, a quien se considera la clave del éxito de la reestructuración de Ford, recibió el año pasado 1,4 millones de dólares en efectivo como salario, 600.000 menos que en 2008.