El gobernador del Banco de Inglaterra, Mervyn King, ha reclamado un marco regulatorio más estricto para el sector financiero en el que la institución emisora cuente con poderes más amplios, ya que reconoció que las herramientas políticas tradicionales, como la vigilancia de la estabilidad de precios, no son suficientes por sí mismas para evitar una crisis como la actual.
"En primer lugar, la estabilidad de precios no garantiza la estabilidad de la economía en general y en segundo término, es necesario mejorar y redefinir los instrumentos utilizados para estabilizar el sistema financiero", dijo King en un discurso pronunciado anoche ante representantes de la banca.

El máximo responsable de la política monetaria británica destacó la necesidad de poder controlar el excesivo tamaño de algunas entidades, así como el grado de apalancamiento de las mismas y el nivel de riesgos asumido por sus dirigentes.

"Si algunos bancos son considerados demasiado grandes para caer, es que son demasiado grandes", dijo King, quien sugirio proponer a dichas entidades la obligación de contar con planes para reducir su tamaño y la necesidad de que las autoridades de diferentes países sepan cómo hacer frente a esta reducción de dimensiones.

Por otro lado, el gobernador del Banco de Inglaterra indicó que "existen algunos signos de que la economía británica comienza a estabilizarse y los mercados han mejorado notablemente" por lo que auguró que "se acerca el final de las caídas pronunciadas en la actividad", aunque aseguró que el camino de la recuperación será "prolongado".

No obstante, King advirtió de que "es demasiado temprano para dar marcha atrás en los estímulos económicos", aunque señaló que no es pronto para preparar la estrategia necesaria para abandonar dichas políticas cuando sea oportuno.

Asimismo, el gobernador del Banco de Inglaterra subrayó la importancia de contar también con un plan claro para reducir el déficit público en la próxima legislatura.