Deutsche Bank cerró los tres primeros meses del año con un beneficio neto de 1.777 millones de euros, lo que supone un inccremento del 50,3% respecto al mismo periodo de 2009, gracias especialmente a los buenos resultados de su unidad de banca de inversión y a la reducción de sus provisiones, que sumaron 262 millones, un 50,2% menos.

La cifra de negocio de la mayor entidad bancaria de Alemania alcanzó los 8.999 millones de euros, un 24,3% más, mientras que la unidad de banca de inversión (CIB) facturó un 35% más y la división de intermediación incrementó un 41% su cifra de negocio.