El Big Data, la inteligencia artificial o el Blockchain son temas que van a hacer que la industria de servicios de inversión, tal y como hoy la conocemos,  explosione. Tardará tiempo pero lo veremos en los próximos años.

 

 

Han participado (izda a dcha): Ángel Pérez (Openfinance), David Jiménez (Raisin), Silvia Morcillo (Ei), Victoria Torre (Self Bank) y Martín Huete (Finizens).

Ayer les contábamos algunos de los retos que tenía el sector fintech frente a la banca tradicional y algunas de las tendencias que se estaban desarrollando en el sector tecnológico. Junto a los neobanks, inteligencia artificial o los ICOs, dentro del sector financiero y, más concretamente en la inversión, los expertos creen todo el tema del big data va ser fundamental.  Ángel Pérez, director comercial EMEA de Openfinance habla de modelos predictivos donde “es fundamental conocer al cliente, saber cómo se va a comportar, adelantarte a sus necesidades y ponerle en el centro será básico”. Esto hará que cambie la forma con la que interactuamos con el dinero y con las entidades financieras por ejemplo sabiendo cuánto dinero puedes prestar a una persona, si será buen pagador, cómo se comporta respecto a otra gente del mismo perfil….lo que redefinirá la forma en que tenemos que acercarnos a las entidades.

Y un punto más: la ingeniería de datos. Los bancos han tenido toda la información sobre sus clientes a través de las tarjetas de crédito y ahora se han dado cuenta que las grandes tecnológicas llegan con una experiencia de usuarios increíble y “cuyo modelo de negocio se basa en datos. Por ejemplo, Netflix tiene el 15% del tráfico mundial de internet y son capaces de que, en menos de un minuto, una persona que busca una película encuentre lo que quiere”, apunta David Jiménez, Country Manager en España de Raisin. Y esa venta cruzada los bancos no han sabido hacerla.

Banca y fintech: condenadas a entenderse

Uno de los sectores que también tiene muchas cosas que hacer es el de servicios de pago. “Casi todas las entidades están desarrollando métodos alternativos para pagar y, en este campo, además hay muchas aplicaciones  que permiten, por un lado, dar mejor servicio al usuario (más rápido y seguro) y por otro, dotar de una fuente de riqueza a las entidades al tener millones de datos que les permitirán ser más eficientes a la hora de ofrecer otras muchas cosas”, reconoce Victoria Torre, responsable de desarrollo de contenidos, productos y servicios de Self Bank.

 

 

En este punto parece que, tanto banca como fintech, están condenadas a entenderse. “La banca está cambiando y quiere colaborar porque está viendo la revolución que se avecina”, admite David Jiménez, Country Manager en España de Raisin. Esto lleva tiempo, es cultural y “los bancos vienen de una posición privilegiada donde nadie les podía tocar, pero con la llegada de las nuevas tecnologías están viendo cómo sus ingresos se ven mermados al tiempo que, gigantes como Amazon, Google o Facebook, con sus formas de pago empiezan a arañar parte de lo que era el Santo Grial de la banca”. Los expertos reconocen que el sector derivará en dos tipos de bancos: aquellas con músculo financiero y desarrollarán estas nuevas tecnologías y las que subcontratarán estos servicios. Una colaboración necesaria pues “hoy por hoy la banca tiene los clientes y las fintech tienen la habilidad para desarrollar productos y soluciones innovadoras”, confirma Martin Huete, socio fundador de Finizens.

El próximo Amazon en la industria de gestión de activos

Dentro de la banca, la tecnología blockchain es la que tiene más capacidad de desarrollo y es de aquí de donde vendrá la próxima revolución. A todo el mundo se le  vienen a la cabeza las critpomonedas pero hay que entender toda la tecnología que tiene y hay detrás. Un sistema que tiene mucho potencial porque va a quitar toda la carga manual que actualmente tienen los bancos, de registro, sociedad, procesos analógicos que se hacen hoy en día y que con esta tecnología no serán necesarios. Un desarrollo que no será exclusivo del sector financiero pues, como explica el experto de Openfinance,  ya existe en el de la medicina (se puede tener en  tiempo real la analítica de alguien que está al otro lado del mundo)  con lo que es una tecnología que se  tiene que entender, se tiene que asentar y nos cambiará la vida.

De aquí seguramente surgirá el próximo Amazon. Huete reconoce que en la industria de servicios de inversión surgirán muchos jugadores que desmonten algunas de las mentiras de la industria “como que el 80% de los fondos de pensiones están en manos de seis bancos y donde se demuestra empíricamente que son los peores del índice o donde menos del 15% de los gestores activos  baten a sus índices”. La experta de Self Bank recuerda que en China varias plataformas de fondos de inversión son las grandes tecnológicas Alibaba, Tencent y Baidú “algo que en España a día de hoy es impensable”. Sin embargo, desde el sector creen que el reciente acuerdo entre Mapfre y Amazon, que permitirá poder contratar un seguro a través de la plataforma, es un primer paso.

En este punto el gran reto para hacer que esto funcione viene nuevamente de la regulación y la transparencia. “Regulación, para dejar claro el marco jurídico en el que se juega, y transparencia para que clientes e inversores puedan operar a través de productos que no san opacos”, reconoce Jiménez. En este sentido, las fintech vienen a “desnudar el producto, poner sobre la mesa sus cualidades, funcionamientos, regulaciones que tiene que seguir, dónde está domiciliado…”.

Es precisamente la desconfianza, a que se repitan cosas del pasado, la que ha distanciado a España del desarrollo tecnológico que tienen otros países además del miedo a lo desconocido. La clave, dicen los expertos, está en encontrar el equilibrio entre conveniencia, privacidad y seguridad.

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