La crisis financiera mundial ha obligado a Swiss Re a corregir sus valores relacionados con los contratos que aseguran el riesgo de crédito (CDS) en unos 277 millones de francos (174 millones de euros). No obstante, el grupo considera que su portafolio sigue siendo "sano" y con capacidad de resistencia para afrontar la crisis. Por ello, el grupo ha confirmado sus objetivos de crecimiento de un 10% por acción y de una tasa del 14% de rendimiento de sus fondos propios. La empresa tiene emplazamiento en las hipotecas basuras de Estados Unidos (subprimes) que alcanzan unos 3.200 millones de francos (2.011 millones de euros), pero la compañía asegura que están "suficientemente cubiertos".