China se ha convertido en la cuarta potencia económica mundial en tiempo récord y va camino de desbancar a Alemania en el tercer puesto. Y es que, el Gobierno del país acaba de revisar al alza el crecimiento del PIB de 2006 hasta el 11,1 por ciento. En este contexto, ¿sigue siendo la renta variable china una buena alternativa de inversión?. Los expertos aseguran que sí, a pesar de los niveles alcanzados y de la revalorización acumulada en lo que llevamos de ejercicio y durante todo 2006. El despertar económico chino es una realidad, de manera que los inversores deben estar atentos para no dormirse ante las oportunidades que ofrece.
El dato revisado del PIB de 2006 es visto por los economistas como un nuevo fracaso en los intentos de Pekín por enfriar su economía, con medidas como la restricción de la inversión en sectores como el motor, la industria inmobiliaria y el acero. Y la intervención del gobierno chino en los mercados de valores, salvo sustos puntuales -por la decisión de triplicar un impuesto sobre las operaciones bursátiles-, tampoco ha conseguido su objetivo: que la clase media china deje de apostar por la renta variable en busca del "sueño de dinero fácil". Pero, a pesar de la importante revalorización que acumula la renta variable del país en lo que llevamos de ejercicio y a pesar de las advertencias de posible burbuja, algunos expertos creen que, si se es muy selectivo, es posible "sacar partido" del mercado chino. Ventajas Una oportunidad que tiene muchas ventajas, pero no está exenta de riesgos. Entre las ventajas está el potencial de revalorización adicional que aún se espera y que se apoya en los buenos datos macroeconómicos que arroja el país. En el segundo trimestre de este año, el PIB chino ha crecido a un ritmo del 11,3%. Una cifra que se sitúa por encima de lo esperado y que muestra que el sector exterior, la producción industrial y el consumo siguen siendo los sustentos de ese crecimiento. A favor de apostar por China están también los fuertes resultados empresariales que ofrecen las compañías chinas y un importante número de potenciales salidas a bolsa, que podrían resultar atractivas. Además, el riesgo de la divisa es favorable, ya que según Pablo Guijarro, analista de AFI, “estamos hablando de que la moneda en la que invertimos se va a apreciar, tanto frente al euro como frente al dólar, por lo que el potencial de revalorización del mercado chino compensa, en cualquier caso, el riesgo de que podamos asistir a una depreciación del yuan, que nosotros no contemplamos”. Desventajas Entre los riesgos, el inversor que apueste por el gigante asiático debe tener en cuenta que va a invertir en un mercado con menos liquidez que, por ejemplo, su homólogo japonés. Debe asumir como desventaja el nivel de direcci corporativa y una menor transparencia. A saber, hay que tener en cuenta que se trata de un mercado por desarrollar en muchos aspectos y que no cuenta con la misma seguridad jurídica que los mercados europeos o el estadounidense. Pero no sólo eso: hay otra piedra en el camino que puede hacer daño a quien se decida a explorar las posibilidades de inversión en el mercado chino y esa es una previsible subida de los tipos de interés. Temores que circulan por el mercado después de conocerse el último dato de IPC en el país, que coloca a la inflación en mayo en el 3,4%. De hecho desde algunas casas de análisis se esperan cuatro subidas del precio del dinero en China antes de finales de 2008, de 27 puntos básicos cada una. Sin embargo, desde AFI, Pablo Guijarro, asegura que “si consideramos el ritmo de crecimiento chino, los niveles de inflación tampoco tienen por qué inducir a una preocupación desmesurada”. Perspectivas A los niveles actuales del mercado chino, Daiwa mantiene una recomendación neutral en el país. Y si nos fijamos en compañías concretas, Guillermo Moreno, analista de esta casa de valores, apuesta sobre todo por los sectores relacionados con el consumo, empresas como Parkson, Golden Tagle, Li Ning, Mengniu Dairy o Ports Design. También ve potencial en el sector de telecomunicaciones ( China Telecom y China Mobile) y en el financiero (China Construction Bank). Pero para quienes sean menos atrevidos y no quieran enfrentarse a la complejidad de un mercado de renta variable con diferentes tipos de acciones ( clase H, R, A….), los expertos entienden que los vehículos ideales para desembarcar en China son los fondos de inversión. Fondos de inversión Hay dos posibilidades de estar en China a través de fondos: bien con productos 100% China, de cara a intentar aprovechar todo el potencial económico del país, o bien fondos asiáticos. Estos últimos serían más convenientes para un inversor con un perfil de riesgo menor o para un inversor que tenga una cartera con menos fondos o menos diversificada. En este punto, no hay que olvidar que, de media, el año pasado los fondos chinos ofrecieron una rentabilidad entre el 50 y el 70 por ciento, mientras que en 2005 esa rentabilidad fue superior al 25 por ciento. Cifras pasadas que en este ejercicio parece que se resisten, pero, según los expertos, eso no significa que no quede potencial. De hecho, desde Tressis, su directora de asesoramiento, María Forqué, recomienda dos fondos de renta variable: el Fidelity China Focus y el SG China Focus. El primero está gestionado desde China y su filosofía es buscar empresas con buenos fundamentales. La filosofía del segundo es buscar compañías que se aprovechen no tanto del enorme potencial exportador de China, sino del desarrollo económico a nivel doméstico, que tiene que ver con la transformación de una sociedad rural en otra más urbana.