El presidente Barack Obama no teme que el voluminoso déficit federal de Estados Unidos le cueste al Gobierno su calificación crediticia "AAA", afirmó el viernes la Casa Blanca.  "No, no estamos preocupados sobre cambios a nuestra calificación crediticia", afirmó el vocero de la Casa Blanca Robert Gibbs.
Indicó que el presidente está centrado en sacar a la economía de la recesión y crear empleos. En un plazo medio y largo, señaló que Obama centrará sus esfuerzos en restaurar la posición fiscal del país.

La especulación sobre la calificación de deuda soberana de Estados Unidos cobró fuerza esta semana luego que Standard & Poor's cambiara de "estable" a "negativa" su perspectiva para la calificación crediticia del Reino Unido.

Los temores sobre la calificación de Estados Unidos y fuertes ventas de deuda del Gobierno ejercían presión el viernes sobre los precios de los títulos del Tesoro.

Se espera que el déficit presupuestario de Estados Unidos ascienda a US$1,841 billones este año fiscal, lo que destruiría todos los récords previos además de alcanzar casi el 13% del producto interno bruto.

A pesar de la falta de preocupación de la Casa Blanca, el ex contralor general de la nación David Walker ha advertido que sin una acción fiscal correctiva, Estados Unidos podría perder su estatus de calificación más alta.