La sorprendente sólida expansión de la economía alemana en el primer trimestre podría ralentizarse en lo que queda de año, mientras que la elevada inflación podría continuar durante los meses de verano, lo ha adelantado este lunes el Bundesbank en su informe mensual de mayo. "El sólido comienzo del año muestra que el potencial de la economía alemana aún sigue básicamente intacta, después de cuatro años de mejoría cíclica", señala el informe. Añade, sin embargo, que el ritmo del crecimiento podría desacelerarse durante el resto del año dado que se prevé que la confianza empresarial de las compañías, así como la economía mundial, tienen por delante una etapa menos favorable.
El Bundesbank señala que el principal reto que afronta al Banco Central Europeo (BCE) sigue siendo anclar firmemente las expectativas de inflación a largo plazo en la zona euro. En su boletín mensual, el banco central alemán apunta que dado el marco de continuada restricción del crédito por una parte y el acentuado deterioro de los precios por otra, el principal reto de la política monetaria sigue siendo anclar firmemente las expectativas de inflación a largo plazo. La mayor economía de Europa creció un 1,5% en los tres primeros meses del año frente al cuarto trimestre de 2007, de acuerdo con los datos preliminares de la oficina federal de estadísticas publicados la semana pasada.