El Gobierno provisional de Bélgica se dio 24 horas el martes para preparar recortes presupuestarios cuyo objetivo es calmar a los mercados financieros, nerviosos por la fuerte deuda y la crisis política del país, tras una inusual intervención del Rey.
 Yves Leterme, que lleva once meses como primer ministro provisional tras unas elecciones parlamentarias que no ofrecieron un claro ganador, presentará el miércoles los planes para 2011 en un consejo de ministros clave.