Los bancos belgas tienen una exposición crediticia cifrada en 100.000 millones de euros en Europa central y del este y Turquía, una cantidad equivalente al 33% del PIB nacional, informan hoy los diarios económicos L'Echo y De Tijd. El grupo bancario y de seguros KBC es el más expuesto, con una cartera de créditos de 43.000 millones. Las entidades belgas están presentes, a través de filiales, especialmente en la República Checa, Polonia y Hungría.
Según cálculos de Danske Bank citados por los dos diarios, Bélgica es, después de Austria, el país con más exposición a los problemas del sector financiero en Europa del Este en relación a su PIB.

Según cálculos de Danske Bank citados por los dos diarios, Bélgica es, después de Austria, el país con más exposición a los problemas del sector financiero en Europa del Este en relación a su PIB.

El análisis de Danske Bank advierte de que, si la situación en Europa del Este evolucionara hacia el escenario más pesimista, las entidades belgas podrían llegar a perder 15.000 millones de euros.

Los bancos belgas están pagando cara esta situación; ayer, Dexia, KBC y Fortis se dejaron en la bolsa de Bruselas el 21,2%, 20,70% y un 15,30%, respectivamente.

Europa del Este está siendo uno de las regiones más afectadas por la crisis económica y el sector financiero, dependiente en gran medida de entidades de Europa occidental, está amenazado en algunos casos de serios riesgos de quiebra.

Los bancos de Austria, Bélgica, Italia y los países escandinavos son los más afectados por las dificultades en la región.

La semana pasada, el Banco Mundial, el Banco Europeo de Inversiones y el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo anunciaron un paquete de ayuda para estabilizar al sector financiero en esos países de 24.500 millones de euros.