El presidente del Banco Popular, Ángel Ron, aseguró hoy que la entidad está preparada para afrontar las mayores exigencias de capital que nazcan de la regulación futura, ya que apenas necesitará realizar ajustes y éstos serán "muy inferiores" a los de sus competidores.
Durante la junta general de accionistas de 2010, Ron recalcó que el banco que preside contempla el endurecimiento de las obligaciones de capital "con tranquilidad y confianza", e hizo hincapié en que Popular "está saliendo reforzado" en el difícil escenario financiero.

Ron indicó que el impacto de los futuros requerimientos de capital según el borrador de la normativa disponible será de tan sólo 20 puntos básicos en el Popular, mientras que la media de la banca europea registrará un impacto de 230 puntos básicos.

El impacto de la regulación de Basilea III para el Popular será "sustancial y significativamente menor que para otros bancos europeos", insistió Ron, quien también destacó la buena posición de liquidez del banco, que cuenta con cobertura de deuda mayorista en los dos próximos años incluso ante situaciones extremas de mercado "que no hay que descartar".

Tras la reunión del Ecofin celebrada este fin de semana en Madrid queda claro que las autoridades coinciden en que los bancos deben mejorar sus niveles de capital y liquidez y asumir menos riesgos, objetivos con los que Ron coincide, y que avalan, a su parecer, el modelo de negocio de banca minorista española en general y del Popular en particular.

Los bancos españoles no tienen "que volver a los orígenes de la banca" como otras entidades financieras, tal y como se reclama desde el ámbito internacional, porque nunca los abandonaron, explicó el presidente del Popular.

Ron agregó que, aunque el sistema financiero español ha superado la crisis financiera internacional "sin cadáveres", no como en otros países, se enfrenta a los graves efectos de la recesión económica, como el paro y la situación macroeconómica, que afectan a los ingresos y al alza de la morosidad.

En este escenario, las entidades que no sean capaces de generar ingresos recurrentes, engordar sus provisiones para afrontar la creciente tasa de impago y que deban ser reestructuradas con fondos públicos deberán asumir una disminución de la capacidad instalada, consideró Ron.

LA REESTRUCTURACIÓN DEBE CERRARSE "CUANTO ANTES"

"El proceso de reestructuración debe cerrarse cuanto antes, el Banco de España está haciendo sus deberes", insistió el máximo directivo del Popular, partidario de que sean ahora los órganos de gestión de las entidades afectadas por problemas las que los hagan.

Por otro lado, Ron aseveró que el banco no entrará en la "lucha estéril" por la cuota de mercado, sino que mantendrá sus esfuerzos centrados en su modelo de negocio, basado en la eficiencia y en la calidad del servicio al cliente, entre otros factores, y aprovechará "los espacios que otros dejen libres".

Según el presidente del Popular, el banco "está hoy más fuerte de lo que era ayer, justo ahora cuando el sistema financiero español se enfrenta a nuevos retos". Su modelo de negocio le permitirá afrontar los retos de la crisis y salir reforzado", confió.