Los futuros de los principales índices de la bolsa de Nueva York suben en la preapertura de una sesión en la que la atención sigue puesta en la aprobación de la reforma fiscal que antes de que acabe la semana puede ser ratificada por el presidente Donald Trump.

Los futuros del Dow Jones suben un 0,35%, los del S&P 500, un 0,29%, y los del Nasdaq, un 0,39%, tras los descensos de la sesión anterior, ante las preocupaciones de los efectos que puede tener la reforma tributaria y el descenso de las compañías tecnológicas, liderados por Apple.

Ayer, el Senado de Estados Unidos aprobó de madrugada la bajada masiva de impuestos promovida por el presidente, Donald Trump, que está dirigida fundamentalmente a las grandes rentas y a las empresas. La reforma fiscal quedó aprobada con 51 votos a favor (todos republicanos) y 48 en contra, todos los demócratas.

Aunque el plan de los republicanos era que el Congreso aprobase este martes el proyecto, el voto que emitió la Cámara de Representantes quedó invalidado por tecnicismos y deberá repetirse. El resultado del voto invalidado en la Cámara Baja fue de 227 a favor (todos republicanos) y 203 en contra (los demócratas y 12 votos conservadores).

Tres disposiciones del proyecto de ley no cumplían con la Regla de Byrd, que regula qué tipo de disposiciones que el Senado puede considerar en el marco del presupuesto de procedimiento conocido como conciliación.

Fuera de la reforma fiscal, hoy se conocerá en EEUU las ventas de viviendas de segunda manos.

En la sesión de ayer, las acciones de Apple retrocedieron un 1,07%, tras una bajada de recomendación ante la previsión de flojas ventas del nuevo iPhone.  Por el contrario, Wal Mart subió un 0,92%, por una mejora de recomendación.

Las acciones de Facebook cayeron ayer un 0,57% en medio de las noticias que está siendo investigada en Alemania por presunto abuso de poder dominante. Por otro lado, la red social comenta que ya tiene preparado los sistemas de reconocimiento facial.

Asimismo, e l mercado recibió con caídas del 0,64 % que Microsoft reconociera ayer que la semana pasado sufrió un ataque cibernético con origen en Corea del Norte.