¿Cómo se ha comportado el S&P 500 ante las crisis petroleras de origen geopolítico?

En el peor de los casos, el embargo petrolero de 1974, la estanflación provocó una caída de las acciones del -30% en los seis meses siguientes. Por otro lado, tras la Guerra del Golfo de 1990, las acciones repuntaron un 30% en seis meses a medida que los precios del petróleo se normalizaban. 

El episodio de 2022 entre Rusia y Ucrania se mantuvo estable inicialmente, pero acabó provocando un descenso prolongado a medida que persistía la inflación. Ahora, ante la actual crisis, se mueve ligeramente a la baja.

Y es que el petróleo es quien marca el ritmo del mercado en las últimas semanas. Las posiciones cortas en futuros del crudo Brent por parte de productores, comerciantes, procesadores y usuarios comerciales han alcanzado la cifra récord de 193.000 millones de dólares. Se trata de las empresas que producen, refinan, comercializan y consumen petróleo de forma física, desde los principales productores y refinerías hasta las empresas de transporte marítimo y los usuarios industriales.

Se han duplicado desde principios de año.

Ante la inestabilidad que se vive en el mercado, la bolsa está registrando una volatilidad intradía sin precedentes. El número de cambios de tendencia intradía en el S&P 500 durante los últimos tres meses asciende a 28, la cifra más alta desde 2015.

Esto significa que, en casi la mitad de las sesiones bursátiles de los últimos tres meses, el mercado abrió al alza o a la baja con respecto al día anterior y luego revirtió ese movimiento inicial.

Y en este entorno, ¿cómo debemos actuar? Si nos basamos en episodios anteriores de aversión al riesgo motivados por factores geopolíticos, según Goldman Sachs, nos encontramos ahora en la fase de "buy the dip" de este escenario.

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