Se espera una apertura alcista en Wall Street apoyado por algo más de apoyo en el rebote por parte del precio del crudo y comentarios sobre que la agenda de reformas de Trump está intacta.

Nos adentramos en la última sesión de la semana en Estados Unidos en donde la tensión se sigue palpando en el ambiente y con un rebote en el día de ayer que de momento no ha conseguido quitarnos el miedo del cuerpo.

Varios hitos técnicos son los que tenemos por delante en contra nuestra para intentar ganar algo más de tranquilidad. El primero de ellos es que sólo el Nasdaq está por encima de la media de 50 sesiones y además en el gráfico a semanas se mantienen las figuras peligrosas de triples techos, dobles techos y un hombro cabeza hombro en el Dow Jones de transportes. Por lo tanto, necesitamos cosas realmente potentes para intentar darle la vuelta una situación de medio plazo que es muy peligrosa.

Intentando ayudar, tenemos al precio del crudo pues el de referencia en Estados Unidos está por encima de los 50 $ y el de referencia en Europa por encima de los 53, todo a lomos de la próxima reunión de la OPEP en donde se espera que haya cierto consenso para poder extender el acuerdo de reducción de la producción en 2018. Además, cada vez hay más referencias al informe de la agencia internacional de la energía diciendo que el equilibrio del mercado está ya conseguido.

Otro factor que intenta ayudar, son los comentarios e intervenciones verbales que vienen desde la Casa Blanca para intentar que el mercado no pierda lo descontado desde el comienzo de la era de Donald Trump. En este caso, un funcionario de la Casa Blanca habría comentado que la propuesta presupuestaria en la que se está trabajando incluye gastar en un período de 10 años nada menos que 200.000 millones de dólares en infraestructuras. Como siempre, mucho hablar y poco tener encima de la mesa, por lo que lo reducimos a intentos de parar el desplome del mercado.

Hoy no tenemos datos macroeconómicos de importancia, por lo que el mercado se mirará a sí mismo, sus expectativas y también la continuación de la temporada de resultados, que tiene valores importantes en el día de hoy, pero también dentro de las minoristas, tecnológicas y bienes duraderos.

- Autodesk presentó ayer unos resultados con unas pérdidas de -0,59 $, peores de lo esperado que eran -0,36 $, pero reduciéndose desde los -0,76 $ del año pasado. Ajustados, las pérdidas son de -0,16 $, aumentando desde los -0,1 $ del año pasado.

Las ventas bajan el -5% desde los 486 millones de dólares.

Como vemos, las cifras casi apelan a un acto de fe porque de forma palpable todavía no acaban de salir del agujero.

- Ross presentó ayer unos resultados con unos beneficios de 0,82 $, subiendo desde los 0,73 $ del año pasado, mejores de lo esperado que eran 0,79 $.

Las ventas en centros con más de un año suben 3% y la cifra total alcanza los 3300 millones de dólares, un incremento del 7%, mejor de lo esperado.

Para las previsiones de su segundo trimestre, la horquilla de los beneficios por acción rondará los 0,73 $ a 0,76 $. Los beneficios para todo el año tienen una horquilla entre 3,07 $ a 3,17 $, bastante mejor que el año pasado.

- Deere presenta resultados con unos beneficios de su segundo trimestre de 2,49 $, subiendo fuertemente desde los 1,56 dólares del año pasado y por encima de lo esperado que eran 1,7 $.

Las ventas totales suben de 7880 millones de dólares hasta los 8290 millones, por encima de lo esperado en más de 270 millones.

- Campbell Soup presenta unos beneficios de su tercer trimestre de 0,58 $, bajando ligeramente desde los 0,59 $ del año pasado y peores de lo esperado que eran 0,64 $. Ajustados son 0,59 $, también peores de lo esperado.

Las ventas ascienden a 1850 millones de dólares, 20 millones menos de lo esperado.

Sube su perspectiva de beneficios por acción ajustados para todo el año desde una horquilla de entre el 2% y el 5% a otra del 3% al 5%, por lo que la zona mínima se ha levantado.

Luis Javier Diez.