El Banco Central Europeo reconoció, una vez más, la semana pasada en su reunión mensual su preocupación por la situación de los precios en la eurozona. El presidente del organismo, Mario Draghi, reconoció públicamente que no iba a “tolerar” ninguna “desviación” de lo que es su mandato principal, esto es, un IPC comunitario en el 2%. Sin embargo, está lejos de conseguirlo.


Los depósitos bancarios, defenestrados del panorama ahorrador en la última parte del año, podrían ser solo uno de los grandes beneficiados.
Según los últimos datos hechos públicos por el Banco de España, la rentabilidad media de este tipo de producto en España se sitúa en el 0,65%. De hecho, el punto de inflexión se dibujó el pasado mes de agosto cuando las dos mayores entidades del país decidieron colocar sus depósitos a menos de un año por debajo del 1% de rentabilidad. Desde que la media otorgada por el sector tocara su máximo a finales del 2012 con una rentabilidad del 3%, la curva no ha parado de descender… pero, ¿es realmente tan preocupante como parece o los ahorradores pueden seguir ganando con ellos una rentabilidad acomodada?


La rentabilidad se reduce
Si consideramos productos que no exijan vinculación con la entidad, aunque algunas de ellas sí solicita un capital mínimo, la rentabilidad de los depósitos sigue en caída libre. De entre las dos grandes entidades del país, BBVA es aquella que concede algo más, hasta un 0,6% en el caso de los productos a 12 meses. El Banco Santander se limita a ofrecer un 0,35%.

Destaca -por el momento- Caixabank al conceder hasta un 1,25% para aquellos productos a un año, mientras que Bankia sigue conteniendo su rentabilidad ofrecida al 0,9%. El Banco Popular suscribe hasta el 1% a un año.

Bancos medianos como Bankinter llegan a dar hasta un 0,85%, siempre hablando de 12 meses, y se reduce al 0,65% para el Banco Sabadell.

RENTABILIDAD DEPÓSITOS


La ‘gran mentira’ del depósito
Hoy se gana más con un depósito que en plena ‘guerra del pasivo’ que se iniciara tres años atrás en el afán de las entidades bancarias de conseguir recursos de sus clientes minoristas ante la imposibilidad de crédito en el mercado interbancario.

No se puede obviar la recomendación de los analistas, que pasa por buscar productos alternativos, ni toda una corriente de inversión que ha convertido a los fondos de inversión en los grandes ganadores de la caída de su rentabilidad. Es el caso de Miguel Ángel Bernal, responsable del Departamento de Renta Fija del IEB, que asevera que aún hará falta un periodo de “cuatro o cinco años para volver a ver rentabilidad altas”. “No es descartable volver a ver un 4%”, nos decía, pero es mejor “que la gente se olvide de él”, al menos, de momento. ¿Por qué? Principalmente porque es casi imposible hoy en día “tener inflaciones cercanas al 4%”. Y ese es el motivo central que juega a favor de la rentabilidad que hoy concede el producto más conservador del panorama inversor.

Además, se sabe que los ahorradores siguen confiando en los depósitos, en concreto, lo hace el 64% de ellos, según los últimos datos publicados por EFPA.

“La inflación en España permanecerá en niveles muy bajos en 2015 por lo que la rentabilidad real del efectivo seguirá siendo positiva”. Es la previsión de los gestores de Banca March para el próximo año, momento en el que “la preservación del capital” será la clave: la tesorería.

¿Es cierto, por tanto, que hoy se gana más con un depósito que hace dos años? Hagamos el cálculo. En diciembre de 2012 la inflación en España se situaba en el 2,9%, según datos ofrecidos por el Instituto Nacional del Estadística. La rentabilidad media de los depósitos se colocaba por aquella fecha ligeramente por encima del 3%.

Dos años más tarde, en diciembre de 2014, nuestro país vive, teóricamente alejada del fantasma de la deflación, pero lo cierto es que el nivel de la cesta de la compra acumula meses en negativo y cerró noviembre, según el INE, en tasas negativas del -0,4%. La rentabilidad media de un deposito es del 0,65%.

rentabilidad depósitos



Si usted invirtiera una cantidad irrisoria en un depósito de 100 euros a día de hoy, la rentabilidad real de su depósito se situaría ligeramente por encima del 1%, considerando un IPC en negativo. Al cabo de un año recibiría unas ganancias de 4,84 euros. Si hubiera invertido esa misma cantidad en un depósito a un año en 2012 no habría obtenido más que 97 céntimos.

Obviamente dentro de estos cálculos simplificados no se incluyen las cuentas con la Agencia Tributaria que graba las plusvalías obtenidas inferiores a 6.000; entre 6.000 y 24.000 euros; de 24.000 a 50.000 euros y las superiores a esta cifra con distintos tipos que se modificarán a partir de los años 2015 y 2016.

0 - 6.000 euros: 2014 (21%); 2015 (20%); 2016 (19%)
6.000 - 24.000 euros: 2014 (25%); 2015 (22%); 2016 (21%)
24.000 - 50.000 euros: 2014 (27%); 2015 (22%); 2016 (21%)
50.000 - superior: 2014 (27%); 2015 (24%); 2016 (23%)

Tampoco se han tenido en cuenta en el cálculo las comisiones que puedan cobrar las entidades depositarias.