Fase de distribución
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¿Qué es la fase de distribución?

Los mercados financieros son cíclicos por naturaleza y generalmente cuentan con cuatro fases, una de ellas es la fase de distribución, que es la que se encuentra entre la fase alcista y la fase bajista. Comprender el ciclo de mercado es importante para saber cuál es el momento más idóneo a la hora de invertir, tanto si estamos enfocados en el corto plazo como enfocados en el medio o en el largo plazo. Buscar el momento idóneo para comprar un activo siempre es un objetivo ansiado por los inversores. Por tanto, entender las fases de mercado se vuelve algo fundamental para poder analizar mejor las tendencias que sigue la bolsa.

La fase de distribución

La fase de distribución es la tercera fase después de que se dé la fase de acumulación en primer lugar y posteriormente la fase alcista. Esta tercera fase se caracteriza por un cambio en el sentimiento de mercado, ya que el optimismo de la fase alcista comienza a desvanecerse debido a que los precios crecientes se vuelven más estables y dejan de crecer tanto. Es decir, el mercado se mueve de una forma más lateral. Quizá esta sea una de las fases más complicadas, o la más complicada, de gestionar para los inversores. Ya que los momentos de pánico, de tensión, de desesperación, de optimismo y de esperanza se entremezclan constantemente. A cualquier caída se le denomina corrección o entrada en fase bajista. Mientras que a cualquier subida se le denomina como un nuevo inicio de la fase alcista, pero ninguna de las dos premisas es cierta. Además, se caracteriza también porque en esta fase los inversores value suelen estar ya fuera de mercado esperando la corrección para volver a comprar buenos negocios a buenos precios.

Con todo esto, podemos decir que la fase de distribución es cuando el mercado toca su techo antes de volver a bajar o corregir y entrar en fase bajista, que es la última fase del ciclo. Así las cosas, en este momento de mercado veríamos cómo las empresas ya no rompen máximos históricos como antes, sino que empiezan a corregir. Posteriormente vuelven a tener un impulso, pero el movimiento generalizado es un movimiento lateral de los precios.

La importancia de detectar las fases del ciclo es igual de importante que de complicada, ya que muchas veces es difícil separar lo que es una corrección habitual de mercado, para posteriormente seguir subiendo de lo que es la entrada en la fase de distribución. Ahora bien, si sabemos detectar estos movimientos a tiempo podemos generar grandes beneficios porque sabremos cuándo salir y cuándo entrar de nuevo en el mercado, algo que es especialmente difícil.

Detectar las fases de mercado en el momento en el que están ocurriendo es realmente complicado porque, aunque el mercado es cíclico y se repite a lo largo del tiempo, lo cierto es que cada fase de distribución es diferente a la anterior. Esto es, no suelen durar el mismo período de tiempo ni mucho menos. Habrá fases de distribución que duren meses, otras que duren semanas y otras que lleguen a durar hasta un año o más tiempo. Por no hablar de los rendimientos que se pueden conseguir en la fase alcista o en las caídas que se pueden dar en la fase bajista. Ni siquiera se conoce el detonante que puede llevar al mercado a entrar en una fase bajista durante la fase de distribución. Así las cosas, lo mejor que podemos hacer es analizar movimientos pasados de mercado para tratar de intuir movimientos futuros de mercado, aunque es realmente complicado acertar con el momento exacto. Pero si sabemos que el mercado está en fase de distribución, lo mejor que podemos hacer es salir, esperar a que entre en fase bajista, para entrar en ese momento antes de que comience de nuevo la fase de acumulación o alcista, que es donde más dinero podemos ganar.