NAV
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En el mercado inmobiliario, las compañías que cotizan en bolsa suelen informar del precio de mercado de su patrimonio, lo que equivale al valor liquidativo neto de sus activos. Esta cifra es más conocida como NAV (net asset value), y se calcula a partir de la valoración de los activos por parte de un experto independiente, que calcula las plusvalías latentes que no están reflejadas en el balance pero que acumulan los activos inmobiliarios.
A esta cifra se le resta la deuda para llegar al valor liquidativo neto: cuánto quedaría si la sociedad se desprendiera en el mercado de todo su patrimonio.
Para obtener el NAV después de impuestos, hasta con descontar el 35% correspondiente a los impuestos que tendría que pagar la empresa en as plusvalías generadas en una hipotética desinversión. Las inmobiliarias suelen cotizar con un descuento del 30% o mayor, respecto a su valor liquidativo neto. La razón es que el mercado penaliza la falta de liquidez de unos activos como los inmuebles y solares.