Añadir Estrategias de Inversión en Google

China ha pasado de ser considerada principalmente una potencia manufacturera a convertirse en un competidor global en tecnologías avanzadas. ¿Cuáles son los principales factores que explican esta transformación y qué ventajas competitivas cree que pueden sostener el crecimiento de sus compañías tecnológicas a largo plazo?

El sistema tecnológico chino puede compararse con un iceberg: a menudo, solo vemos la parte que sobresale del agua, como los últimos avances en vehículos eléctricos, robótica humanoide o el fenómeno de DeepSeek, sin embargo, el verdadero motor de estos avances es la infraestructura que permanece bajo la superficie y que resulta menos visible. Entre sus pilares destaca el sistema educativo, que genera cada año cinco millones de graduados en ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM), además de 50.000 doctores. A ello se suman las cadenas de suministro, la logística y el elevado número de patentes registradas por China, que representan cerca del 50% del total mundial. Esta posición es fruto de muchos años de inversión sostenida y elevada en investigación y desarrollo (I+D). Todos estos factores sustentan el desarrollo tecnológico de China.

La inteligencia artificial está transformando el panorama tecnológico mundial y atrayendo importantes inversiones. ¿Dónde identifica las oportunidades más atractivas en China y cómo distingue a las compañías capaces de convertir esta revolución tecnológica en un crecimiento sostenible en sus ingresos y beneficios?

En los últimos dos o tres años, China ha avanzado en el desarrollo de una infraestructura de inteligencia artificial propia, impulsada por sus compañías tecnológicas nacionales, muchas de ellas cotizadas en los mercados de acciones A de Shanghái y Shenzhen.

Las oportunidades de inversión abarcan desde los semiconductores y los equipos para su fabricación hasta segmentos más especializados, como las placas de circuito impreso y los transceptores ópticos. Estas áreas están experimentando un crecimiento significativo, inicialmente impulsado por la expansión de las infraestructuras de inteligencia artificial en Estados Unidos, pero cada vez más orientado al mercado chino.

Más allá de la inteligencia artificial, ¿qué otras áreas de la tecnología china considera que ofrecen un mayor potencial de crecimiento a largo plazo? ¿Qué tendencias o modelos de negocio cree que el mercado todavía no está valorando adecuadamente?

Una de las áreas en las que China podría sorprendernos en los próximos años es la aplicación de la tecnología y la inteligencia artificial a su industria y su base manufacturera. Se me ocurren tres ejemplos. El primero está relacionado con los acontecimientos en Oriente Medio este año. Muchos países de todo el mundo están prestando atención a la seguridad energética y a cómo desarrollar sus propias fuentes de generación eléctrica. En muchos casos, esto pasa por las energías renovables. La siguiente cuestión es cómo almacenar esa energía, distribuirla y transportarla a través de las redes eléctricas. China es líder en ámbitos clave para este proceso, como la tecnología de baterías.

El segundo ámbito es la robótica humanoide. Es posible que muchas personas hayan visto el vídeo de principios de este año en el que un robot humanoide corría más rápido que Usain Bolt en una carrera de 100 metros. Esto demuestra claramente la rapidez con la que China está avanzando en este campo.

El tercer ejemplo, muy interesante, es la biotecnología. Numerosas compañías farmacéuticas internacionales han obtenido licencias sobre medicamentos en fase de desarrollo en China, especialmente en áreas como la inmunología y la oncología, para comercializarlos en el resto del mundo.

Estos son solo tres ejemplos, pero hay muchos otros.

¿Cuál es la filosofía de inversión de Allianz China Future Technologies y qué aspectos diferencian al fondo de otras estrategias centradas en la tecnología china? ¿Cómo se traduce su visión del mercado en la construcción de la cartera selección de compañías?

Allianz China Future Technologies es una estrategia de renta variable de gestión activa diseñada para aprovechar el crecimiento estructural de los beneficios empresariales a largo plazo derivado del desarrollo tecnológico y la innovación en China. El fondo invierte especialmente en compañías con un elevado nivel de inversión en investigación y desarrollo (I+D), muy superior a la media de las empresas chinas, y cuyos equipos directivos destacan por una visión estratégica orientada a la innovación.

La estrategia invierte tanto en los mercados nacionales, a través de acciones A chinas, como en valores cotizados en Hong Kong. Esto la diferencia de muchos ETF de tecnología china, que suelen concentrarse en segmentos más tradicionales, como las compañías de internet y comercio electrónico. En cambio, el fondo abarca un amplio espectro de sectores, desde los semiconductores y la robótica humanoide hasta el hardware tecnológico, las infraestructuras de inteligencia artificial y los equipos eléctricos, entre otros.

¿Cómo afecta la rivalidad tecnológica entre Estados Unidos y China, incluidas las restricciones comerciales y los controles a la exportación de semiconductores, a las perspectivas de las empresas tecnológicas chinas y a las oportunidades de inversión del fondo?

​​​​​Cada vez está más claro que vivimos en un mundo con dos grandes superpotencias tecnológicas: Estados Unidos y China. Muchas compañías estadounidenses llevan años formando parte de nuestras inversiones y utilizamos sus productos en nuestra vida cotidiana, lo que nos genera familiaridad y confianza. El universo tecnológico chino, en cambio, es menos conocido y está menos explorado por los inversores. Sin embargo, esto también representa una oportunidad y explica por qué considero que puede tener sentido para muchos inversores mantener exposición a ambos mercados.

En algunos ámbitos, China todavía está muy por detrás de Estados Unidos, como ocurre con los semiconductores. Una parte importante de la tesis de inversión en el país se basa precisamente en la posibilidad de reducir esa brecha.

En otros sectores, sin embargo, China ya demuestra su liderazgo mundial. Es el caso de los vehículos eléctricos, cuya presencia en las carreteras es cada vez más visible. También está avanzando rápidamente en otros ámbitos, como la robótica humanoide y el desarrollo de baterías.

¿Cuáles son los principales catalizadores y riesgos para Allianz China Future Technologies en los próximos tres a cinco años, y qué papel debería desempeñar la tecnología china en una cartera internacional?

Uno de los principales catalizadores es la creciente apuesta de China por el desarrollo tecnológico. El país busca reducir su dependencia de las cadenas de suministro tecnológicas estadounidenses y construir un ecosistema tecnológico propio. A ello se suma la aplicación de la tecnología a su industria y su base manufacturera, en busca de nuevos motores de crecimiento y futuras oportunidades de empleo.

En cuanto a los riesgos, Allianz China Future Technologies es una cartera con una beta elevada. Cuando los mercados chinos evolucionan favorablemente, esperamos que el fondo también registre un buen comportamiento, aunque su volatilidad será relativamente mayor que la de su índice de referencia, debido a la naturaleza de las compañías en las que invierte. Además, una moderación o caída del ciclo de inversión de Estados Unidos en infraestructuras de inteligencia artificial podría tener repercusiones en el conjunto de las compañías tecnológicas chinas.

En términos generales, consideramos que Allianz China Future Technologies ofrece a los inversores la oportunidad de diversificar su exposición actual a la tecnología estadounidense o de complementarla dentro de una cartera global.