El auge de China ofrece una perspectiva útil para comprender el potencial alcance económico de la IA. Esta tecnología podría transformar la demanda energética, la inversión de capital, la productividad, el mercado laboral y la competitividad nacional.
Los mercados afrontan una nueva semana donde el petróleo quizá repita de nuevo como incógnita de la ecuación. Lo cierto es que, con la geopolítica latente, los recientes movimientos de los bonos soberanos y la volatilidad bursátil en torno a la IA, son muchos los frentes que atender para los inversores y los mercados financieros. Wendy Cromwell, vicepresidenta y directora de Inversión Sostenible, Wellington Management, y Brij Khurana, gestor de carteras de renta fija, nos explican en este análisis que "la crisis del petróleo choca con varias fuerzas que podrían mantener bajo presión la inflación y los tipos a largo plazo: la fragmentación de la cadena de suministro, los déficits fiscales, la desglobalización y la enorme cantidad de capital necesaria para financiar la inteligencia artificial y las infraestructuras"
Las cadenas de suministro son una fuente de riesgos tanto macroeconómicos como microeconómicos. Desde Wellington Management creemos que una mayor transparencia permitiría a los inversores identificar riesgos y oportunidades en las cadenas de suministro de las empresas.