Una ola de miedo ha recorrido los mercados de acciones y los medios de comunicación se han hecho eco de ello. Por la Teoría de la Opinión Contraria, debemos considerar que es muy probable que, al menos, se produzca un rebote a corto plazo.

Todos nos estamos preguntando lo mismo: ¿se ha producido ya la capitulación final?

Es indudable que la oleada de ventas ha afectado a todos los sectores (desde los más débiles a los más fuertes -cuidados de salud-), sin embargo, no se ha producido una huida masiva de fondos de los ETF´s. Por lo tanto, este hecho hace más probable que las bolsas desplieguen otro tramo a la baja antes de formar un suelo. 

Desde un punto de vista estacional, es preciso destacar que las dos primera semanas del mes de octubre suelen ser bajistas. Este hecho y el comienzo de la publicación de resultados podrían contener las fuerzas bajistas y favorecer un rebote.

Desde un punto de vista técnico, los índices bursátiles de EEUU y Europa se encuentran en zonas de soporte y el viernes pudimos ver que intentaron rebotar. 

Concretamente, el S&P 500 lo hizo al llegar a una zona de soporte significativa que se encuentra en torno a los 2.700.

En un gráfico horario, se observa una resistencia en la zona de los 2.800. De ser superada, muy probablemente el S&P 500 se encaminaría a la zona de los 2.900.

Si nos fijamos en el comportamiento del VIX, pudimos observar que, tras haber hecho un máximo en 29, se giró bruscamente a la baja y cerró en 21. Este movimiento del VIX hace muy probable que se haya formado un techo en el VIX y un suelo en los índices bursátiles, al menos a corto plazo. 

El DAX ha llegado a su primera zona de soporte significativa en gráfico semanal. Concretamente me refiero a la zona del 11.400, que se corresponde con los mínimos de diciembre 2016 y enero de 2017.

La zona de los 11.400 se corresponde con la recta de proyección del canal bajista que está conteniendo la fase correctiva del DAX desde los máximos de enero de 2018.

Además, representa un retroceso del 0,382 de la subida desde comienzos de febrero de 2016.

Por lo tanto, vamos a considerar como escenario más probable que en esta zona se produzca un rebote dentro de la actual tendencia bajista de corto plazo.

En el caso de que se produzca un rebote nos vamos a fijar en el 11.800, la superación de este nivel abriría el camino hacia el 12.050.

Por lo que hace referencia al IBEX, los mínimos del viernes pasado se corresponden con un retroceso del 0,618 del tramo al alza desplegado desde finales de junio de 2016 hasta los máximos de mayo de 2017.

Por lo tanto, es una zona en la que resulta muy probable que se produzca un rebote a corto plazo.

Ahora bien, mientras el IBEX se mantenga por debajo de 9.150 deberíamos mantener una predisposición bajista a corto plazo.

 

Gráfico diario del DAX Xetra