Sube en precio del crudo en los mercados internacionales con un Brent que se acerca a los 62 dólares ante la cumbre de compañías petroleras que ha convocado para este viernes la Casa Blanca y a la que asistirá la española Repsol, para abordar la situación en Venezuela.

Por su parte, en su variedad West Texas Intermediate (WTI), de referencia para Estados Unidos, el precio del barril se encarecía también un 1,2%, hasta situarse en los 58,45 dólares.

La Administración liderada por Donald Trump prevé mantener el control sobre las exportaciones de crudo venezolano durante un periodo indefinido como parte de un plan para la reconstrucción de la economía del país y que Venezuela pueda ser un importante proveedor de petróleo para el mundo y un aliado de Estados Unidos.

Preguntado en una entrevista de The New York Times sobre cuánto puede durar la supervisión estadounidense sobre el país, ha señalado que 'sólo el tiempo lo dirá' , pero que 'podría durar años'.

Repsol pedirá al Gobierno de Trump reanudar las exportaciones de crudo de Venezuela, una actividad que no puede llevar a cabo desde que en marzo la Administración de Donald Trump revocó, con efecto desde el pasado 27 de mayo, la licencia que tenía en vigor para ello.

Según señala Bloomberg, citando a una persona con conocimiento del asunto, la petrolera española presentará la solicitud a funcionarios estadounidenses en los próximos días.

Repsol desearía restablecer ese comercio, afirmó la misma fuente, y la compañía dirigida por Josu Jon Imaz exportaría crudo que Venezuela tiene almacenado.

El propio presidente Donald Trump tiene previsto participar en la reunión de este viernes con los ejecutivos de las principales petroleras, según confirmó un funcionario de la Casa Blanca a Fox Business.

En este sentido, el secretario de Estado de Energía estadounidense, Chris Wright, apuntó que la expansión de la petrolera estadounidense Chevron, compañía que ejerce actividad en Venezuela, y el papel de Estados Unidos en el país caribeño podrían llegar "bastante rápido".

"Probablemente veremos un rápido crecimiento de las actividades de Chevron allí. Veremos a Conoco (Phillips), Exxon y docenas de otras empresas estadounidenses preguntándose de inmediato: '¿Qué papel constructivo podemos desempeñar? ¿Cómo podemos contribuir un poco a las operaciones existentes?'. Trabajarán para analizar la situación de la industria y qué consejos y ayuda productiva pueden brindar al respecto", añadió en declaraciones a Fox Business.

Todo ello se produciría después del giro de los acontecimientos desde el pasado 3 de enero, tras la intervención por el Gobierno de Donald Trump en Venezuela, anunciando su decisión de controlar las exportaciones de petróleo indefinidamente, y la captura y derrocamiento de Nicolás Maduro como presidente del país caribeño.

Además Trump ha señalado que la inversión inicial para reconstruir las deterioradas infraestructuras petroleras de Venezuelaalcanzará los 100.000 millones de dólares, un montante que el presidente americano quiere que pongan sobre la mesa las compañías petroleras.