Los expertos de esta firma esperan un crecimiento global del 2,9%, lo que supone el mismo ritmo de la tendencia de los últimos 20 años.
 
La mejora se va a producir gracias a los países desarrollados, como opinan todos los organismos internacionales. En JP Morgan afirman que “principalmente de la mano de un mejor endurecimiento fiscal en Estados Unidos y Europa”. Sin embargo, el ritmo de crecimiento global se verá lastrado en el 2 trimestre por la subida de impuestos en Japón, pero recuerdan que en el último trimestre del presente ejercicio puede acabar más fuerte de lo que pensábamos.

En este contexto esperan una rentabilidad del 14% para la renta variable global, encabezados por Japón y lastrado en un +8% por parte de los emergentes.

Creen que JP Morgan que la caída del precio de los bonos de los gobiernos “no se compensaran con los cupones, por lo que el neto que esperamos es una rentabilidad negativa del -1.3%”. Sin embargo, creen que los bonos de los emergentes (cubriendo la divisa) lo harán relativamente mejor, con rentabilidades totales del 0%, “ compensando con el cupón la subida de yield”, señalan en JP Morgan.

Previsiones de JP Morgan


Sin embargo también señalan que “si nuestros estrategas tienen razón, y las subidas de los tipos forward se van produciendo poco a poco a la vez que van acelerando lentamente los crecimientos/inflación, avanzando en un punto medio de ciclo entre recuperación y expansión, aunque la curva de tipos tome más pendiente y el diferencial de los bonos a 2 y 10 años supere los 300 puntos básicos y los tipos hipotecarios en Estados Unidos se vayan por encima del 5%, la evolución de los bonos no debería ser un problema para la bolsa (no como este verano)”, aclaran los analistas de JP Morgan.

En la firma apuntan que existen varios riesgos para que se cumplan estas previsiones y los desglosan así:

1. Una Fed que no haya sabido estimar correctamente la evolución del mercado laboral, y el movimiento de los yields de los bonos se descontrole en la parte media/larga de la curva. El “tapering” no es tightening”, pero no deja de ser un menor estimulo monetario que antes.

2. En Europa hay más riesgo de que no se cumplan las estimaciones de inflación que las de crecimiento. Neceistamos un BCE que sea mucho más agresivo para generar inflación si hace falta.

3. Existe el riesgo de que Japón que no sepa gestionar la subida de los impuestos al consumo (IVA), y los datos lleven a dejar de confiar en el experimento de los “abenomics”.

4. Parece que China está dispuesta a sacrifican crecimiento por encima del 7% para arreglar sus desajustes estructurales. China corre el riesgo de que el “solf landing” sea luego más “hard” de lo deseado.

5. Tenemos elecciones de 5 de los grandes países Emergentes el año que viene. Resultados poco “market friendly”, o paromes en la toma de decisión por culpa de esas elecciones pueden lastrar los crecimientos.

6. Existe el riesgo de que los periféricos se desvíen mucho sobre lo esperado (para bien o para mal) en Europa, ayudados por un menos lastre fiscal, pero con un crecimiento del crédito que sigue siendo negativo.

7. Aunque parece que hay menos riesgo que el año pasado, los políticos de US pueden volver a bloquear el tema de los presupuestos/Techo deuda otra vez.