La primera división que se encuentra en el precio del crudo es el del Brent y el West Texas, el primero referido a los yacimientos del mar del Norte y el segundo al que produce Estados Unidos, ambos de buena calidad, aunque el refino del primero es más sencillo y cuenta con una mayor calidad.

Esta semana comenzó con importantes subidas para las dos referencias en los contratos que se firman, entre otros, a plazo de tres meses que es el más conocido. Es decir, el que adquiere el contrato de futuro del Brent se compromete a pagar un precio de 102,53 dólares el barril en junio (subida cercana) al 8%, mientras que, paradójicamente, el estadounidense se mueve en los 104 dólares, aunque lo normal es la mayor carestía del primero. La razón que dan los expertos a este comportamiento es que hay una discrepancia en los plazos de los contratos. El mercado del WTI todavía negocia el contrato de mayo como el mes de entrega más próximo, mientras que el mercado del Brent ya ha pasado a junio. El analista y matemático Juan Ignacio Crespo responde a esta pregunta en un reciente análisis: ¿Y por qué está más caro el crudo para entrega inmediata? “Pues por la ansiedad que provoca la crisis en el Golfo Pérsico, que da lugar a esa carrera por conseguir petróleo lo antes posible. En suma, que estén más caros los precios del petróleo para los plazos de entrega más cercanos. Y cuanto más cercana la entrega, peor para el comprador”, explica.

La situación bélica ha provocado que la curva de precios se haya invertido, lo que indica también que los operadores esperan que el conflicto termine pronto y, por tanto, que tendrían que marcarse precios más bajos los próximos meses.

Una buena muestra de la curva invertida es que la semana pasada -según recogía el diario Financial Times- el precio del barril de Brent embarcado ya en petroleros para entrega inmediata había alcanzado precios récord de 144,42 dólares por barril. Con ello superaba el precio máximo de 2008, que fue de 144,22/barril. También las calidades suponen una sorpresa sobre los precios más populares y difundidos sobre el crudo. Crespo comenta que el petróleo no es un producto homogéneo. Además del Brent y el West Texas Intermediate se dan casos como el del crudo de referencia en Omán, cuyo precio llegó el 18 de marzo a los 173 dólares por barril. Dubai: Es un crudo "amargo" (mayor contenido de azufre), lo que suele situar su precio por debajo del Brent y el WTI, aunque actualmente se mantiene sobre los 100 dólares debido a la demanda asiática.  Otra referencia es el Luisiana Ligero: que se mueve en los 104,87, el ANS Costa Oeste  que cotiza ligeramente por encima de los 109,36 dólares y otra variedad es el Merey de Venezuela que recientemente superó los 80 dólares el barril. El de OPEP que recoge la media del cartel petrolero ronda los 105 dólares. 

Pero esta no es la única anomalía que está sufriendo el mercado del crudo en esta crisis que la Agencia Internacional de la Energía calificó como una de las más graves en esta fuente de energía. Los analistas siguen confiados en que los niveles actuales de precio no se mantendrán tan altos. Por ejemplo, el equipo de análisis y mercados de Bankinter señala en su Informe de Estrategia de Inversión que el petróleo podría abaratarse para 2026 y 2027. El Brent alcanzaría de media este año los 85 dólares el barril que bajarían hasta los 82 para el año venidero. En cuanto al West Texas espera precios medio de 83 y 79 dólares para ambos ejercicios.

Y además desde este banco mandan un mensaje esperanzador: “Las implicaciones tangibles de corto plazo para la economía global, pero sobre todo para la americana y europea, serán algo menos de crecimiento (PIB) y proporcionalmente más inflación. Pero en ambos frentes el daño será limitado. Resultará inferior al que intuitivamente cabría esperar y, más importante aún que eso, será de carácter transitorio, pasajero. Se trata de un problema perfectamente gestionable y no de una crisis”, concluyen.