Si bien es cierto que la situación de la economía a nivel internacional no ha variado prácticamente nada en el último año, los inversores se están viendo en la necesidad de hacer algo en el sentido más literal de la expresión. La renta fija, con una deuda soberana que cada vez levanta más sospechas, ha dejado de ser rentable y, de nuevo, parece que aquello del ‘back to the risk’, esta vez sí, se está convirtiendo en una realidad.