Durante meses el mundo entero ha estado debatiendo sobre los peligros de iniciar el tapering, es decir, reducir el programa de compras de activos que puso en marcha la FED al principio de la crisis financiera en Estados Unidos.

Esto  ha llevado el balance de la autoridad monetaria por encima de los 4 trillones de dólares.

Sin embargo, nadie ha hablado de los efectos de la esterilización – retirada- de los programas de estímulos del Banco Central Europeo. En mayo de 2010 la autoridad monetaria que preside Mario Draghi comenzó a comprar bonos de países miembros bajo el programa SMP (Securities Markets Programme).

Sin embargo, como apuntan los analistas de JP Morgan, el SMP tiene varias diferencias con el QE americano.


Por un lado, los planes de QE de la Fed, BoE y BoJ se justifican como herramienta de política monetaria necesaria cuando los tipos han llegado el límite del 0%, mientras el SMP actúa de forma selectiva para arreglar el mal funcionamiento en un segmento del mercado. Además, señalan en la firma “Para otros bancos centrales, el exceso de liquidez generada en el sistema bancario es bienvenida, mientras el BCE quiso desde el principio esterilizar esta liquidez del sistema”. Pero no sólo eso, tal y como explican estos analistas, “en el caso de otros bancos centrales se anunciaban detalles sobre el calendario de actuación, tamaño de compras y plazos que se comprarían, mientras en el SMP se empezaba a comprar según las condiciones de mercado, y no daba detalles hasta después de haberlo comprado”.

Y es que al principio del programa, el BCE optó por no dar detalles sobre los activos que compraba. Nos encontrábamos en los meses más críticos de lo que se llamó crisis de la periferia. Sin embargo, esto cambió en 2012.

Los expertos del banco de inversión cuenta que “entre mayo del 2010 y abril del 2011, el BCE compro bonos de Grecia, Irlanda y Portugal por valor de 78.000 millones de dólares, y luego entre agosto del 2011 y marzo del 2012 compraba principalmente bonos de Italia y España por valor de 147.000”. En septiembre de 2012 se ponía punto y final a este programa y se anunciaba el OMT.

Las Outright Monetary Transactions se referían a las compras ilimitadas de deuda soberana en el mercado secundario, especialmente de bonos entre 1 y 3 años, de aquellos Estados miembros que lo solicitasen al Mecanismo Europeo de Estabilidad (ESM) a cambio de una condicionalidad estricta. Esto implicaba, que cualquier miembro que necesitara que el BCE comprara sus bonos, es decir, que estuviera con problemas tendría que comprometerse a cumplir con unas determinadas condiciones.

En aquel momento todo el mundo pensó que esta medida estaba pensada, fundamentalmente, para España, que se debatía en esos momentos entre pedir y no pedir el rescate. No sucedió y España decidió no solicitar la activación de un OMT.

Beneficios del SMP

Los expertos de JP Morgan calculan que “los beneficios totales a vencimiento del SMP que llegarán después del coste de financiar a Grecia serán de unos 45.000 millones de dólares”, explican en la firma.
El tapering europeo, la esterilización


Como explican en JP Morgan, “de forma semanal, el BCE esteriliza la liquidez adicional creada con la compra de bonos a base de ofrecer un deposito a 7 días a los bancos, en una subasta que no puede superar el tipo “refi”, pero sin que haga falta poner colateral”.

Y cuentan que sólo en 13 de las 196 semanas en la que se ha llevado la subasta “ el BCE no ha conseguido la esterilización completa deseada”, fundamentalmente desde noviembre desde 2013.

También ha caído el ritmo de devoluciones del LTRO ( Long-term Refinancing Operation), por el que el BCE ha suministrado liquidez a la banca.