El sector bancario está sufriendo un duro revés durante la jornada después de conocer más resultados y tras la reunión de la Reserva Federal. Además, las cifras de Deutsche Bank no han calado positivamente para los inversores y su plan de ajuste se está tomando de manera negativa.
Día pésimo para la banca europea. Las dudas permanecen en el sector financiero a medida que avanza el tiempo y lo hacen porque las malas noticias se acumulan para sus intereses. La reunión de la Fed y su decisión de no tocar los tipos de interés sigue pesando enormemente y ahogando a los bancos, cuyos márgenes siguen a la baja, en el caso de Europa principalmente, por el desarrollo del QE.

Además, la Unión Europea ha pedido a las entidades financieras que se devuelva todo lo cobrado por las cláusulas suelo –lo cual ascendería hasta, incluso, 20.000 millones de euros– y eso ha manchado más las expectativas sobre los balances de estas firmas. Más aún cuando los resultados de los grandes bancos no están inyectando especial optimismo.

Ha sido el caso de Deutsche Bank y de Banco Santander, que han decepcionado a los operadores del mercado. En el caso de la entidad germanaha presentado pérdidas en el tercer trimestre de 6.000 millones de euros, tras los recortes por el aumento de la regulación. Los ingresos se redujeron el 7% en comparación con el mismo trimestre del periodo anterior hasta los 7.300 millones de euros.

Eso ha provocado que sus acciones, de manera inmediata, hayan descendido estrepitosamente hasta más de un 6% desde el comienzo de la cotización. Como consecuencia, todo el sector ha mostrado el mismo recorrido y la incertidumbre ha llegado, por lo que parece, para quedarse.

Cotización de Deutsche Bank


Asimismo, la compañía ha asegurado que mantiene su plan de reducción de plantilla, que se compone del despido de unos 9.000 puestos de trabajo a tiempo completo en 2020 y el cese de su actividad en 10 países.

Cerca de 6.000 puestos de trabajo externos también serán recortados en 2020. Además, el banco tiene previsto disponer de los activos con una base de coste total de aproximadamente 4 millones de euros y 20.000 puestos de trabajo en los próximos 24 meses. Estos activos incluyen su banco minorista Postbank.

Por tanto, la entidad bancaria se retirará de Argentina, Chile, México, Uruguay, Perú, Dinamarca, Finlandia, Noruega, Malta y Nueva Zelanda.

Pero, efectivamente, la sesión roja de la banca ha estado marcada también por Banco Santander. La entidad que preside Ana Patricia Botín ha presentado en los nueve primeros meses de este año un beneficio atribuido ordinario de 5.106 millones de euros, lo que supone un aumento del 17% con respecto al mismo período de 2014. Los diez mercados principales en los que opera el grupo presentan crecimiento en su beneficio, con la excepción de Polonia, donde baja un 7%.


De esta manera, según José Luis Cárpatos, analista independiente, “sus resultados aunque en línea con lo esperado, parece que no levantan pasiones”. Por eso estamos viendo al valor con caídas que fluctúan entre los niveles del 2% y que también tiene su repercusión directa sobre otras acciones de la banca europea.



Banca europea


Así, entre estos resultados empresariales, las dudas sobre la subida de tipos de interés, y la expectativa sobre la resolución del pago a clientes de las clausulas suelo, se ha conformado el cóctel perfecto para que el sector financiero durante la jornada de hoy no levante cabeza. Pero no solo eso, sino que también ofrezca dudas de cara a los próximos meses.