Indra obtuvo un beneficio de 48 millones de euros en los primeros nueve meses del año frente a las pérdidas de 561 millones en el mismo periodo del ejercicio anterior.
 
La mejora se ha producido, fundamentalmente, porque no se han repetido los costes extraordinarios de 557 millones de euros de 2015 por saneamientos y provisiones.

Las ventas de Indra han caído un 6% hasta 1.951 millones de euros, aunque si no se contara el efecto divisa esos descensos habrían sido de un 3%. Por su parte, la contratación crece un 9%  hasta septiembre en moneda local, acelerando el ritmo de crecimiento alcanzado hasta junio, que fue de un 6%.

De acuerdo con la propia compañía, todas las regiones presentan crecimientos en la contratación en moneda local en los primeros nueve meses del año. Por línea de negocio destacan los crecimientos de Defensa & Seguridad.

En estas cuentas destaca una reducción de un 5% de la deuda neta con respecto a finales del año pasado para situarse en 666 millones de euros. Además, el coste medio de la financiación baja hasta el 3,2%, mejorando en 1,2 puntos porcentuales con respecto a hace doce meses.
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