El acuerdo de Grecia no deja de ser una serie de parches “para retrasar el objetivo de sostenibilidad fiscal y el hecho de la nueva quita sobre la deuda nos parece evidente”, reconoce Roberto Ruiz Scholtes, de UBS Wealth Management.
Este experto reconoce que los mercados a partir de ahora “sólo tienen que centrarse en el ciclo económico. El presidente del BCE tiene razón cuando admite que esto calmará a los mercados porque el contagio de una posible salida de la Eurozona queda aparcado”, explica en Radio intereconomia.

Al otro lado del Atlántico, llegamos al famoso Fiscal Cliff. El mercado está dando por hecho que se llegará a un tipo de compromiso de última hora y, por lo tanto, que EEUU no se enfrenta a una contracción fiscal muy severa. El hecho de que no se haya llegado a un acuerdo en los últimos días del año es bastante elevado “por lo que seguiremos con mucha volatilidad en los índices. Es necesario que haya una planificación presupuestaria para los próximos diez años, que nos dará mucha estabilidad”.

En Asia, los datos van mejorando. En China el gobierno lanza un programa de infraestructuras muy potente. Sin embargo, las bolsas siguen en zona de mínimos. “La bolsa de Shangai en niveles de 2009 con gran divergencia entre consumidores chinos que desconfían y los extranjeros que ven cierto potencial”.

En cuanto a las recomendaciones, Ruiz-Scholtes destaca que es necesaria más visibilidad en Estados Unidos y “siguen estando donde haya cupones de intereses elevados, como los bonos corporativos de alto grado de inversión o alta rentabilidad en USA como los emergentes”. En España, esperará hasta final de febrero para solicitar el rescate – una vez la Unión Europea revise los objetivos para solicitar la asistencia- por lo que comprar bonos a corto-medio plazo tiene rentabilidades atractivas. Este experto admite que es evidente que España solicitará el rescate “porque el año que viene hay que financiar tal cantidad de dinero que parece imposible que el inversor extranjero confíe en nuestra economía si no hay un BCE detrás como respaldo”, concluye.