
No todas las crisis son iguales; no todas generan mismos riesgos u oportunidades. Ni siquiera cuando hablamos de conflictos geopolíticos con severas consecuencias para la energía. Me refiero a que Rusia e Irán no son lo mismo.
La crisis energética derivada de la guerra en Ucrania fue, ante todo, un shock de oferta clásico, con el corte del suministro de gas ruso hacia Europa, las sanciones occidentales al petróleo ruso y las expectativas de caída de producción por falta de tecnología.

Europa sustituyó parte del gas ruso por GNL, aumentó el uso de carbón y, la unanimidad europea fue aplastante. El resultado fue una crisis intensa, sí.
Pero la situación actual en Oriente Medio introduce un cambio cualitativo, porque no estamos ante una interrupción parcial de suministro, sino ante un riesgo sistémico en la infraestructura global. Los recortes en producción, los daños en los ataques a refinerías, el gas, el cierre del Estrecho de Ormuz, los cuellos de botella de la logística…
En el primer caso, el mercado encontraba alternativas, en este segundo puede ser más complejo. No digo que lo acabe siendo, pero puede ser que sí.
Además, Rusia buscó nuevos compradores, mantuvo relaciones con países neutrales y evitó una ruptura del sistema. En cambio, Irán parece buscar maximizar el daño económico global más que a preservarlo. Es decir, pasamos de un entorno donde hay incentivos a la estabilidad, por mal que se diesen las circunstancias de la inflación, a uno que busca romper. Y con posibilidad de que se materialice…
Los grandes beneficiados de las crisis suelen ser los que no están directamente implicados. Y, aunque el conflicto sea originado por Estados Unidos, se ve más afectado Europa, por la mayor dependencia energética y por el peso relativo del sector industrial.
Asimismo, es normal que las crisis energéticas deriven en riesgos monetarios. Es decir, subidas de precios, bancos centrales restrictivos, tipos de interés al alza… Nada que no sepa el lector, pero, ojo. Porque no solo hablamos de problemas en renta variable sino de posibles y muchos problemas en renta fija.

