Miguel Méndez, director de Big Deal Capital, analista técnicamente la situación de Repsol-YPF.

La noticia de la retirada de las licencias de YPF por parte de dos provincias argentinas era una noticia que era posible y los operadores contaban con la posibilidad de que tarde o temprano tuviera lugar dicha perdida.

Esta noticia trae como consecuencia la pérdida del 7 % de su producción nacional.
Hay que señalar que Repsol posee una participación del 54 % en YPf. La pérdida estimada por la retirada de las licencias para la petrolera española puede llegar al 5% de su ebitda.
A pesar de todo el comportamiento de la compañía de hoy es bajista pero el valor no se está desplomando.

Los márgenes brutos pueden resultar afectados y en el aire se encuentra la posible nacionalización de YPF, rumor que lleva coleando durante meses en el mercado.

No pienso que llegue a nacionalizarse YPF. El gobierno argentino reclama más inversiones a Repsol, condición imprescindible para evitar la nacionalización.
Recientemente Repsol había accedido a los requerimientos del Gobierno de Kirchner y parecía que las presiones sobre Ypf iban a ser menores. Creemos que finalmente le va a acabar afectando la pérdida de estas dos licencias, y la situación de incertidumbre de cara a una posible nacionalización de YPF. La falta de certidumbre suele ser muy penalizada por el mercado y la cotización sufrirá en el corto plazo.

Desde el punto de vista técnico el valor se encuentra en una tendencia lateral bajista y creemos que puede continuar con sus descensos hasta la zona de 18.20 euros por título.
Las medias están cortadas a la baja. El valor no tiene fuerza, le falta momentum y es clave que no se produzca la ruptura de la recta directriz alcista que viene formándose desde mediados del año 2010 y que pasa por los 18.70 euros.
Su rentabilidad por dividendo se sitúa en el 5,75 % y su Per en 9 veces.
Pero en lo que llevamos de año acumula una pérdida del 19,44%.
Ya saben que cuando las bolsas están subiendo y un valor pierde el 20% con el Dow y el Dax en máximos anuales, eso significa que ese valor está débil y sin fuerza.
Hay que estar en los valores fuertes con tendencia, y este no es el caso de Repsol.
Nuestra opinión es que hay que estar fuera del valor y que veremos su cotización con precios más atractivos que los actuales.