Cerró el pasado ejercicio con un beneficio neto de 9,3 millones de euros, lo que supone un incremento del 5% respecto al anterior. Con estos resultados sobre la mesa, el CEO de este valor destaca que “la foto a final de 2018 para Reig Jofre es la de una compañía que ha cerrado el año con un crecimiento de todas sus magnitudes, pero sobre todo la de una compañía que está en una fase de inversión muy relevante”.

– Si miramos el balance de la compañía, habéis aumentado las ventas un 7%; estacando Francia, pero ahora todo el mundo tiene puesta la vista en Reino Unido ¿Cómo esperáis que os impacte en el balance de resultados el brexit?

Ignasi Biosca: Para nosotros Reino Unido es un país muy importante en cuanto a cooperación. En resultados del año 2018 ha sido un ligero aumento de nuestras ventas allí, pero sobre todo para nosotros el 2018 ha sido un año en el que nos hemos enfocado para cumplir con todos los requerimientos que venían ligados al tema del brexit. Hemos tenido que hacer muchos deberes. Hemos tenido que trabajar en varios frentes, pero el hecho de que teníamos ya históricamente una sociedad, desde el año 2015, constituida en el Reino Unido y que, por lo tanto, nos daba el marco legal para poder operar en el mercado nos ha facilitado las cosas. Los dos grandes frentes han sido todos los temas de dirección técnica para liberar productos farmacéuticos en el mercado inglés y todo el tema de farmacovigilancia, la responsabilidad de producto que se pudieran producir en Reino Unido que pudieran tener un impacto en el resto de Europa. Solucionados estos dos grandes temas, hemos trabajado en temas de logística y a partir de aquí, en estos momentos, podemos acometer el brexit esperando un poco que los políticos decidan lo que quieran. Simplemente nuestro mayor riesgo va más ligado a la evolución del tipo de cambio entre la libra y el euro.

- ¿Cuánto pesa ahora mismo Reino Unido en vuestro negocio?

I.B.: Reino Unido es alrededor de un 7% de las ventas de Reig Jofre.

– Donde habéis tenido un crecimiento espectacular es en Francia, más de un 30% de aumento en la facturación. ¿Por qué?

I.B.: En Francia, este crecimiento sustancial es fruto de una estrategia tomada ya hace tiempo, cuando Reig Jofre se fusionó con Natraceutical. Básicamente su gran activo era Forté Pharma, una compañía basada en Francia, ligada al mundo de los complementos nutricionales. Por lo tanto productos más orientados a la salud que a la enfermedad. Desde entonces, estos últimos tres o cuatro años, nos hemos centrado en dos ámbitos, adaptar el modelo estratégico de Forté Pharma a un modelo más parecido al de Reig Jofre. Y por otro lado, hemos trabajado en cambiar el liderazgo del proyecto en Francia y de darle energía e ilusión, para que encima de la marca Forté Pharma, nuestro buque insignia en Francia, poder construir más productos, más presencias en la farmacia, renovar los packaging, la imagen de marca, invertir más en publicidad… Toda esa inversión clara de los últimos años es lo que ha dado resultado este ejercicio 2018 que hemos podido cerrar con estos resultados de un 22% de crecimiento en la marca Forté Pharma, con un incremento en Francia del 35%. En Bélgica del 54%.

- ¿Lo esperabais entonces? ¿No ha sido una sorpresa positiva? ¿Se cumple los objetivos?

I.B.: Hemos trabajado duro para que sea así. Nos ha sorprendido gratamente. Nos hemos quedado algo por encima de lo que esperábamos. Las apuestas empresariales siempre tienen esa componente de incertidumbre. A veces hay cosas que salen algo peor de lo que uno hubiera deseado, pero de vez en cuando las cosas pueden salir, como en este caso, algo mejor de lo que uno espera.

– Vamos a hablar también de España. Porque ha tenido un papel importante también en las cuenta, la planta de Barcelona con 7,5 millones de euros de los 21,7 que contabilizabais como inversión productiva. ¿Cuál es su apuesta por España a día de hoy?

Roser Gomila: España ha tenido este año una contribución a la cuenta de resultados positiva, con un crecimiento en nuestras líneas de especialidad tecnológica del 6%. Un crecimiento sólido fundamentado en antibióticos y también en inyectables. La apuesta por invertir en esta línea de negocio es más para ampliar nuestra capacidad de fabricación. Nuestra apuesta, que ya empezó el año pasado, sigue este año y se mantendrá el año próximo, es aumentar esta capacidad tanto en la planta de Toledo como construyendo una nueva planta de liofilización de inyectables en Barcelona. Esto va a suponer invertir un total de 30 millones de euros en esta nueva instalación de Barcelona, de los cuales ya hemos materializado 7,5 millones en este año 2018. Esta planta entrará en productivo y alcanzará máxima capacidad entre los años  2020/2021, finales de este año probablemente. Creemos que nos permitirá dar un salto cuantitativo importante, en cuanto a los volúmenes en este tipo de mercado. Y la planta de Toledo, que ha finalizado en este año 2018 una línea de producto estéril con una inversión total de 10 millones de euros en el conjunto de 2018 y 2017, y que entrará en actividad y en plena actividad esperamos durante este año.

I.B.: El octubre pasado inauguramos la ampliación de la planta de Toledo y tuvimos la ocasión de recibir al presidente del Gobierno de España, que vino a hacer la inauguración. Creo que el presidente supo reconocer su compromiso con la industria farmacéutica nacional. Una industria comprometida con la investigación y el desarrollo en el ámbito de la salud, una industria propiamente, que de alguna forma u otra parece que los modelos industriales estén denostados y olvidados en un país como España. Nuestro presidente lo reconoció. A parte, una instalación industrial orientada a exportación. Se crean puestos de trabajo aquí, tejido industrial, impuestos en España y se busca rentabilización en los mercados internacionales.

- Hablando de mercados internacionales, también contemplan en el balance esta introducción en el mercado de Indonesia. ¿Qué esperáis de este mercado?

I.B.: Para nosotros, Indonesia es una apuesta muy importante. Hace años que estamos trabajando en ella. Indonesia es el cuarto país del mundo en población. Es un mercado con una clase media incipiente y creciente. Es un mercado muy proteccionista, con lo cual es difícil entrar. Ahí seguimos, de la mano del socio adecuado, con un producto muy especializado, que es un producto anestésico de última generación, que está fuera de patente en Europa pero que se introdujo en Indonesia. Los anestesiólogos de Indonesia reclamaban tener acceso a este tipo de producto. Con lo cual, este año 2018, en verano, se hizo el lanzamiento en Bali, con un congreso donde había más de 3.000 anestesiólogos indonesios y con la presencia de médicos españoles. El resultado, estamos expectante para ver en 2019/2020 cómo crece la introducción de este producto. Es otra de estas pequeñas apuestas que pensamos que podría tener un resultado muy importante en las cuentas de Reig Jofre a futuro.

- ¿Esto puede repercutir con la producción en España?

I.B.: Nuestro foco actualmente es poder producir estos productos en nuestras instalaciones, con la ampliación de capacidad que estamos haciendo en Barcelona, donde estamos haciendo una instalación que se a la vez con alta capacidad, muy elevados estándares de calidad y muy productiva. Nuestro foco es poder distribuir en Indonesia producto fabricado en España. Eventualmente contemplamos, con nuestro socio allí, la posibilidad de invertir industrialmente allí para poder producir productos con nuestro conocimiento y tecnología en el momento en el que tengamos capacidad adicional.

– La deuda financiera ha aumentado hasta los 24,5 millones. ¿Por qué y cómo piensan disminuir ese apalancamiento?

R.G.: En primer lugar, situar la foto de este final de año 2018. Efectivamente, la deuda neta está en 24,5 millones de euros. Esto es un ratio de 1,5 veces ebitda de la compañía. Con lo cual, si bien en valor absoluto ese es el importe, estamos en un ratio moderado de endeudamiento. ¿Por qué estos 24,5 millones? De hecho, la deuda financiera son algo más de 32 millones de euros y va muy vinculada a estas inversiones que comentábamos, tanto en la planta de Toledo como en la nueva de Barcelona. Estamos gestionando muy cuidadosamente este endeudamiento, que siempre va acompasado a los plazos de retorno de la inversión a los que acompaña este endeudamiento. Estamos haciéndolo a plazos entre 5 y 7 años para acompasar esta deuda y esta caída de la deuda con el retorno de la inversión que prevemos tener. Estamos muy atentos al coste de la deuda y hemos logrado reducir el coste de la deuda nueva que estamos contratando un 40%, respecto a la deuda que teníamos anteriormente en Reig. Y estamos muy atentos a los riesgos que nos da el largo plazo de esta deuda. Estamos gestionando el riesgo de tipos de interés con la mitad de deuda contratada a tipo fijo y la mitad a tipo variable para estabilizar el coste financiero que tenga para la compañía. Con lo cual, nivel alto de deuda consideramos que no lo es, respecto a nuestro balance y nuestra capacidad de generar efectivo para retornar esta deuda. De hecho, este endeudamiento está previsto que suba en este año 2019 al materializarse la inversión en la nueva planta de Barcelona. Pero absolutamente previsto, planificado, controlado y gestionado muy estrechamente en cuento a los niveles de riesgo y de duración.

I.B.: Yo diría que la foto a final de 2018 para Reig Jofre es de una compañía que ha cerrado el año con un crecimiento de todas sus magnitudes, pero sobre todo es de una compañía que está en una fase de inversión muy relevante. De inversión tanto en la parte industrial como en la parte de investigación y desarrollo. La parte industrial prevemos que durante este ejercicio 2019, el 2020 y el 2021 se vayan viendo los retornos. Pensamos que es una compañía que estamos en un momento óptimo para poder invertir dado que el trabajo de inversión ya está realizado y por lo tanto, prevemos que los próximos años sean unos años en los cuales podamos ir recogiendo retorno de estas inversiones realizadas.

– Es uno de los problemas muchas veces cuando el inversor mira una coma que está basada en la innovación y el desarrollo. Le cuesta mucho ver esos retornos. En ese sentido, ¿qué se le puede decir al inversor? ¿Qué planes tienen?

R.G.: Nosotros como Reig Jofre siempre tenemos la dualidad de mirar el paso corto pero poner la mirada larga. El paso corto quiere decir gestionar la cuenta de resultados con la máxima eficiencia posible, estando al límite de nuestra capacidad de fabricación en las plantas productivas. Nuestro crecimiento viene dado por otras líneas de negocio como el Consumer Health Care y estamos poniendo mucho foco en esto. A medio plazo, estamos creando este valor mediante proyectos de I+D y mediante inversión en capacidad productiva. El accionista va a recibir este retorno más en el medio plazo, pero no estamos descuidando las magnitudes de corto para poder ajustar al máximo posible.

I.B.: En nuestro sector, el medio plazo es alrededor de los cinco años, entre tres y cinco años. Pero pensamos que realmente estamos invirtiendo el orden del 5% de las ventas en I+D. Es una cifra que entendemos que estamos comprando nuestro futuro, estamos jugando nuestras cartas. Somos una compañía con una estrategia algo diferenciada de otras compañías farmacéuticas o de nuestro sector farma, porque tenemos este modelo de tecnologías industriales que nos permiten generar flujos de caja recurrentes a partir de volúmenes grandes con productos con márgenes reducidos. Y son esos flujos de cajas los que reinvertimos en investigación y desarrollo para crear algún producto, siempre con visión cartera, es decir un portfolio balanceado de proyectos, con más riesgo o menos riesgo, con más potencial retorno o menos potencial retorno, con visión de cartera, no de una o dos apuestas. para que realmente en un horizonte de 3 a 5 años tengamos retornos y eventualmente si tenemos suerte desde un punto de vista científico tener algún proyecto que podamos internacionales a partir de nuestra red de más de 130 socios que tenemos en todo el mundo que ya venden en 70 mercados nuestros productos. Internacionalidad ese proyecto que hemos podido desarrollar aquí en España con nuestros equipos de I+D.

– En cuanto al dividendo, ¿cómo se traduce todo esto?

R.G.: En los dos últimos años Reig Jofre ha venido distribuyendo un dividendo flexible mediante un scrip dividend y en este año pasado 2018, el 13% del capital optó por cobrar este dividendo vía cash y el resto de accionistas nos acompañaron con la suscripción de nuevas acciones. Con lo cual, también este voto de confianza es algo que agradecemos, valoramos y responderemos a ello.

- ¿Piensan mantener el pay out?

I.B.: Es la discusión que tenemos año a año en el consejo de administración y todavía no la hemos tenido en estos momentos. Pero por lo que pensamos que es lo más plausible es que continuáramos con el mismo modelo que hemos seguido hasta el año pasado. A no ser que cualquier acontecimiento nos permitirá o hiciera posible cambiar la estrategia de dividendos de años anteriores.