Antes, el acceso al asesoramiento financiero y la inversión en fondos estaba al alcance sólo de los grandes patrimonios. Sin embargo, ahora, gracias a la tecnología, cualquier inversor puede conocer su perfil de riesgo y una propuesta de fondos adaptados a él, de forma accesible, independiente y económica.

Durante muchos años, el asesoramiento financiero tradicional ha estado fuera del alcance de la mayoría de ahorradores debido a los elevados costes de gestión y a las exigencias de capital mínimo de los inversores, haciendo accesible este servicio únicamente para los clientes con grandes patrimonios. Sin embargo, la tecnología ha democratizado la inversión gracias al abaratamiento de los costes y la mejora de la accesibilidad. Los roboadvisors -entendidos como un servicio de asesoramiento financiero, no de gestión de carteras- facilitan que los inversores más pequeños puedan invertir en las mismas decisiones y condiciones que los más grandes gracias a que ofrecen un servicio de valoración del perfil de riesgo basado en los algoritmos. Desde cualquier sitio y en cualquier momento, usted puede conocer qué nivel de riesgo en su inversión podría soportar.

Una vez conocido su perfil de riesgo, es hora de invertir. En este punto, el fondo de inversión puede ser el vehículo más ventajoso para un inversor particular, ya que presenta muchos beneficios en comparación con otras vías de inversión, tanto desde el punto de vista de la fiscalidad, la seguridad, la liquidez y la oferta.

Por el lado de la fiscalidad, los fondos de inversión no tributan hasta su reembolso, se pueden traspasar los saldos a otros fondos y se pueden compensar las ganancias con las pérdidas de los últimos cuatro años (es posible con un máximo del 15% de la base imponible del ahorro en la declaración de la renta).

Por supuesto, la seguridad debe ser una máxima a la hora de invertir sus ahorros y, en este sentido, los fondos son vehículos seguros, ya que están auditados, supervisados y sujetos a la regulación europea UCITS IV, contando con la ventaja añadida del reparto de papeles entre la gestora, que se encarga de invertir el capital de los partícipes, y la entidad depositaria, encargada de custodiar y vigilar los activos integrados dentro del patrimonio del fondo de inversión.

También hay que destacar su liquidez, pues la mayor parte de los fondos armonizados españoles permiten reembolsar la participación del inversor en un tiempo muy reducido, que no suele superar los 2 días.  

A todo esto, hay que sumarle la amplia oferta existente, que facilita enormemente a los ahorradores e inversores la tarea de encontrar un fondo adecuado a su perfil y objetivos. Dentro del universo de fondos, es interesante tener en cuenta los de gestión activa. La gestión de un equipo humano aporta valor añadido, tanto en el proceso de selección y asignación de activos para la cartera, como en el seguimiento e interacción con el cliente, gracias a su experiencia gestionando y su conocimiento de los mercados, los activos, las empresas y los distintos instrumentos de inversión.

Si quiere ampliar información sobre los servicios de asesoramiento que ofrece la tecnología y conocer en profundidad el mundo de los fondos de inversión, apúntese a los seminarios gratuitos que próximamente ofrecerá imdi funds en Alicante el jueves 10 de mayo.