
En el ejercicio 2025 vimos que, a pesar del crecimiento en ventas, el beneficio neto consolidado se situó en 281 millones de euros (una caída cercana al 9% interanual). ¿Cuáles son las previsiones para 2026?
Tal y como comunicamos con la publicación de las cuentas anuales, nuestras previsiones para el ejercicio 2026 apuntan a un crecimiento del EBIT ajustado —excluyendo el impacto de la revalorización de inventarios— en el rango de un dígito medio. Esta evolución refleja la solidez de nuestro modelo de negocio y nuestra capacidad para seguir creciendo de forma rentable.
Es importante señalar que la evolución del beneficio neto en 2025 no responde únicamente a factores operativos. La caída interanual se explica también por una reducción significativa de los ingresos financieros, como consecuencia del descenso de los tipos de interés durante el ejercicio, tras un par de años en los que estos ingresos habían sido excepcionalmente elevados.
Por otro lado, hemos reiterado nuestro compromiso con la retribución al accionista: para 2026 prevemos que el dividendo sea, como mínimo, equivalente al abonado con cargo al ejercicio 2025, que ascendió a 2,09 euros por acción. Este compromiso pone de manifiesto la importancia que el dividendo tiene para nuestros accionistas y la voluntad de Logista de seguir ofreciendo una rentabilidad atractiva y sostenible a largo plazo.
Considerando que Logista ha mostrado una resiliencia notable en sus últimos resultados, ¿cómo valora la evolución de su EBIT ajustado ante la estrategia de diversificación hacia sectores como la logística farmacéutica y el transporte capilar? Históricamente, Logista ha dependido del tabaco. ¿En qué punto se encuentra actualmente la transición hacia sectores de mayor valor añadido (farma, alimentación y mensajería) y qué porcentaje del margen de ventas representan ya estos negocios no tabacaleros?
Nuestra estrategia de diversificación responde a un objetivo muy claro: reforzar la resiliencia de Logista a largo plazo. El negocio del tabaco sigue siendo sólido y muy rentable, pero es un sector sujeto a una presión regulatoria creciente que se traduce, de forma estructural, en volúmenes planos o en descenso. Aunque en mercados clave como Iberia e Italia estas caídas están siendo moderadas, el impacto de la regulación a largo plazo es difícil de anticipar, y por eso consideramos esencial avanzar en la diversificación sin renunciar a nuestro negocio histórico.
En este contexto, la estrategia va más allá de la logística farmacéutica, destacando otros segmentos como la temperatura controlada, el transporte capilar y la mensajería, donde todos ellos cuentan con una mayor complejidad operativa.
La temperatura controlada es un buen ejemplo de negocio transversal, clave tanto para farma como para alimentación, en el que continuamos buscando oportunidades de inversión. Además, dentro del propio negocio del tabaco, los productos de nueva generación (NGP) están ganando relevancia, con dinámicas de demanda más favorables que el cigarrillo tradicional y mayores exigencias logísticas, actuando también como un vector de diversificación interna.
De cara al futuro, seguimos analizando operaciones complementarias que refuercen nuestras capacidades existentes y nos permitan incrementar de forma gradual el peso de los negocios no tabaco. Nuestro objetivo es claro: avanzar hacia un modelo más diversificado, con valor añadido y capaz de sostener un crecimiento rentable y resiliente en el largo plazo.
¿De qué manera esta estrategia de diversificación está fortaleciendo su flujo de caja libre frente a los negocios tradicionales?
El negocio tradicional de Logista del tabaco sigue siendo, a día de hoy, el más rentable del grupo, no solo desde un punto de vista de mayor generación de EBIT, sino por la relevante aportación de ingreso financiero resultante de la gestión de los impuestos especiales. Dicho esto, nuestra estrategia de diversificación está diseñada para complementar esa fortaleza con negocios que aporten crecimiento estructural y resiliencia a largo plazo.
En este sentido, estamos focalizando la expansión en segmentos de logística especializada y de alto valor añadido, como la logística farmacéutica, o de temperatura controlada, donde la complejidad operativa y el fuerte componente regulatorio actúan como barreras de entrada. Este tipo de actividades permiten obtener retornos más elevados y estables que los de segmentos logísticos más comodotizados.
A medida que estos negocios ganan peso, contribuyen de forma creciente a la generación de flujo de caja libre, con menor sensibilidad a factores regulatorios o de volumen que afectan en particular al negocio del tabaco. En conjunto, esta combinación refuerza la solidez financiera del grupo y nos permite mantener una generación de caja robusta y sostenible en el largo plazo.
A pesar de la caída estructural en el volumen de cigarrillos, Logista sigue capturando valor en este segmento. ¿Cómo logran mantener la estabilidad del flujo de caja libre en un mercado que se contrae en volumen, pero se ajusta en precios?
En Logista tenemos una cultura muy arraigada de disciplina y control de costes. La optimización continua de la estructura operativa forma parte de nuestro ADN y se aplica de manera transversal a todos los negocios, independientemente de su evolución en volumen.
En el caso concreto del tabaco, es cierto que se trata de un mercado con una tendencia estructural de caída de volúmenes. Sin embargo, esta dinámica se ve parcialmente compensada por varios factores. Por un lado, contamos con una estructura contractual sólida, que protege los ingresos y márgenes frente a descensos de volumen, junto con una gestión activa de la eficiencia operativa y de los costes.
Por otro lado —y cada vez con mayor relevancia— está el crecimiento de los productos de nueva generación (NGP). En mercados como Italia y Portugal, el fuerte crecimiento de los NGP llega incluso a compensar total o parcialmente la caída del volumen del tabaco tradicional, aportando una dinámica más favorable al conjunto del negocio. Además, los NGP implican una logística más sofisticada y exigente, lo que refuerza el valor añadido de nuestro servicio.
Esta combinación de disciplina en gastos, eficiencia operativa y un modelo contractual robusto nos permite mantener la estabilidad del flujo de caja libre y seguir capturando valor en el segmento, pese a la contracción de volúmenes.
Tras las recientes adquisiciones, ¿cuál es la hoja de ruta para nuevas fusiones y adquisiciones (M&A)? ¿Hay capacidad en el balance para seguir comprando sin comprometer el apalancamiento?
Nuestra estrategia de M&A se centra en operaciones de tamaño pequeño y mediano que complementen y refuercen las capacidades de Logista en los mercados en los que ya operamos. Buscamos adquisiciones muy selectivas, alineadas con nuestra estrategia y con una clara aportación de valor.
En cuanto al balance, contamos con una posición de caja muy sólida que nos permite seguir ejecutando esta estrategia sin recurrir a financiación externa, y manteniendo nuestro compromiso con la retribución al accionista.
Más allá de España, Francia, Italia y Portugal, ¿existen planes estratégicos para penetrar en nuevos mercados europeos donde el modelo de distribución integrada de Logista pueda replicarse con éxito?
Nuestra ambición estratégica se mantiene en un crecimiento dentro de Europa continental. Es cierto que en nuestros mercados principales —España, Francia, Italia y Portugal— podemos capturar mayores sinergias operativas y de M&A, pero eso no nos limita a la hora de analizar oportunidades en otros países europeos. Por ello continuamos analizando oportunidades selectivas en nuestros mercados y otros países europeos donde nuestro modelo de distribución integrada y de alto valor añadido pueda expandirse o implantarse con éxito.
La Junta de Accionistas de febrero de 2026 confirmó un dividendo total de 2,09 euros por acción (un payout cercano al 99%). ¿Se sienten cómodos manteniendo este dividendo absoluto para el próximo ejercicio? ¿Es sostenible este nivel de retribución a largo plazo manteniendo el ritmo de inversión en infraestructuras logísticas?
Somos plenamente conscientes de la importancia que el dividendo tiene para los accionistas de Logista y, por ello, nos sentimos cómodos manteniendo un dividendo estable en el ejercicio 2026. Tal y como hemos comunicado, nuestra intención es que el dividendo sea, al menos, equivalente al abonado con cargo a 2025, que ascendió a 2,09 euros por acción.
Tradicionalmente, el nivel de payout que consideramos sostenible en Logista se sitúa en torno al 90% del beneficio neto consolidado, lo que refleja nuestra elevada capacidad de generación de caja y la buena visibilidad de los flujos del negocio. En este ejercicio, hemos querido trasladar al mercado un mensaje claro de continuidad y visibilidad en la remuneración al accionista. Logista cuenta con una posición de tesorería muy sólida y una elevada capacidad de generación de caja, lo que nos permite financiar tanto las inversiones en infraestructuras logísticas y crecimiento —orgánico e inorgánico— como mantener una política de dividendo atractiva, sin comprometer la fortaleza del balance.
En un sector bajo la lupa por las emisiones, ¿cuáles son los hitos de la compañía en la descarbonización de la flota de última milla y cómo influye esto en su atractivo para fondos de inversión con criterios institucionales verdes?
Es cierto que el sector logístico tiene una huella de carbono relevante, especialmente asociada al transporte, y somos plenamente conscientes de ello. En Logista estamos abordando este reto de forma estructural, empezando por el ámbito de la última milla, donde la tecnología ya permite avanzar con soluciones más sostenibles. En este segmento estamos impulsando de manera activa el uso de vehículos eléctricos, híbridos y de gas natural, con el objetivo de reducir de forma progresiva las emisiones por entrega.
Más allá de la última milla, estamos trabajando en una visión integral de la descarbonización del transporte. Actualmente nos encontramos elaborando nuestro próximo Plan de Sostenibilidad para el periodo 2027–2030, que incluirá objetivos concretos y palancas adicionales para la reducción de emisiones asociadas al transporte. En el transporte de largo recorrido, donde la electrificación todavía no es plenamente viable, estamos implementando alternativas como el uso de biocombustibles, la optimización de rutas y otras soluciones que permitan reducir las emisiones por trayecto de forma efectiva.
Este enfoque progresivo y realista hacia la descarbonización refuerza el atractivo de Logista para inversores institucionales con criterios ESG. Contar con una hoja de ruta clara, basada en tecnologías disponibles y con objetivos medibles, nos permite avanzar en la reducción de nuestra huella ambiental sin comprometer la eficiencia operativa ni la rentabilidad, alineando sostenibilidad y creación de valor a largo plazo.
Si tuviera que definir el "Logista de 2030”, ¿cómo sería?
Si tuviera que definir el Logista de 2030, hablaría de una compañía más diversificada, más sostenible y aún más resiliente. Un grupo que sigue apoyándose en la fortaleza de sus negocios tradicionales, pero donde otros negocios de valor añadido —como la logística farmacéutica y el transporte de temperatura controlada— tienen un peso cada vez mayor en resultados y generación de caja.
Será una compañía con un modelo logístico altamente eficiente, apoyado en tecnología, automatización y datos, y una apuesta decidida por la inteligencia artificial, que creemos que será un elemento muy relevante en la toma de decisiones operativas y en la mejora de eficiencia de aquí a 2030. Todo ello acompañado de una huella ambiental significativamente menor, gracias a una flota progresivamente descarbonizada y a soluciones sostenibles en toda la cadena de transporte.
Desde el punto de vista financiero, vemos una compañía con una elevada capacidad de generación de caja y crecimiento, un balance sólido y una retribución al accionista atractiva y sostenible en el tiempo. Y, desde el punto de vista del mercado, una Logista reconocida como un socio logístico estratégico, capaz de operar en entornos complejos y regulados, y atractiva para inversores institucionales de largo plazo.
En definitiva, el Logista de 2030 será una compañía más diversificada, más preparada para el futuro y plenamente enfocada en la creación de valor sostenible.

