Antonio Herráiz Molina, director del Programa de Innovación y Tecnología Financiera del IEB y Cian Kennedy, COO de Finnovista, analizan el proceso de transformación tecnológica de la banca española, el cual, podría ir apoyado, o incluso liderado por las empresas startups de tecnología fintech (software para proporcionar servicios financieros).

¿Qué bondades aporta a la banca la apuesta digital?
Antonio Herráiz Molina: el sector financiero está sumergido en una transformación muy radical por las nuevas tecnologías. Estamos ante la era de la banca digital, la cual, tiene tres componentes principales:
- El cliente que demanda nuevos servicios, principalmente por uso del Smartphone y una oferta más personalizada
- La transformación del negocio con nuevas tecnologías que lo hacen más eficiente optimizando las operaciones y su actividad y generando nuevos negocios con ventas digitales
- Cambio cultural que implica en el sector financiero esta renovación

¿Ya ha comenzado la renovación o está en ciernes?
Cian Kennedy: En España ya ha comenzado la renovación, ya no hablamos de modelos de sucursales en la calle. Ya se han tomado los primeros pasos y es muy difícil pensar que de aquí a 20 años encontremos muchas sucursales en la calle. La transformación digital vendrá en gran medida desde fuera de la banca, a través de las nuevas startups fintech, que no tienen que contar con sistemas antiguados ni plantillas que difícilmente se adaptarán a un formato de trabajo digitalizado, ni balances que presentan problemas de saneamiento.

Hemos visto grandes tecnológicas estadounidenses, como Apple, Facebook, Amazon o Google que intentan irrumpir en el negocio financiero y se habla incluso de que pudieran hacerse con el 30% de los ingresos de la banca. ¿Lo ven factible?
AH: La tendencia en la actualidad es que los bancos son más tecnológicos y las tecnológicas están entrando cada vez más en los servicios financieros. Sin embargo, yo no creo que asistamos a un “Google Bank” porque no creo que sea interesante para estas empresas entrar en un mercado tan regulado y con márgenes tan bajos. Lo que sí están interesados en nichos del sector financiero más rentables y de las cuales pueden obtener más información de sus clientes, como los medios de pago y sus brokers. Un ejemplo es el bróker de Google online, que lo sacó el año pasado, fuera de comisiones y que el impacto que tiene en el sector se traduce en una erosión de los márgenes, pues el interés de Google es sacar la información de sus clientes y monetizarla en otros sitios, no es obtener beneficios a través del sector bancario.

Entonces, ¿no serán competencia?
CK: En lo que se refiere a Apple, Facebook, Amazon o Google creo que no. Pero nos movemos a un paradigma en el que los beneficios del sector financiero se redistribuyen de una forma no tan concentrada. Goldman Sachs dice que 5 millones de dólares están en juego, pues las nuevas startups están atacando todos los sectores, desde los pagos, gestión de patrimonios, etc. todo eso está en juego. No sé hasta qué punto se va a redistribuir entre la banca ya existente y las nuevas startups pero, sin duda, va a haber una nueva redistribución. Queda por ver es si el pastel crece, se reduce, queda igual, pues las nuevas tecnologías reducen el coste del trabajo y, a su vez, generan mucha rentabilidad a la vez que proporcionan una mayor experiencia a los usuarios a un menor coste.

¿Se abrirá un gap entre la banca tradicional y las nuevas fintech tecnológicas?
AH: creo que las tradicionales tenderán a transformarse en tecnológicas o tendrán un gran peligro de desaparecer. Las tecnológicas son expertas en generar productos digitales adaptados al cliente, tienen fans, su índice de recomendación es alta, y esto choca con la cultura y reputación de la banca clásica. Además, con la crisis la banca tradicional no quiere consumir activos financieros; en cambio, si una empresa tecnológica –fintech- ofrece un servicio a la banca, sí que quieren adherirse a él.

Las startups y grandes tecnológicas además crean productos digitales y ecosistemas digitales.

Entonces, la disyuntiva es ¿o que se creen bancos tecnológicos, o que los tradicionales continúen con un banco tradicional y además creen su banco tecnológico?
AH: esas son las dos opciones. Se puede crear un banco desde cero, apalancándose en las nuevas tecnologías, con unos servicios más rápidos y accesibles a los clientes. O, pueden continuar con la actividad tradicional de los bancos enfocada a un cliente menos digital y, además, creando una línea de banco tradicional.

CK: desde Finnovista creemos que se crea esa brecha, pues la gran banca es como un petrolero, que es difícil de cambiar la dirección de forma rápida. Las nuevas startups son más ágiles, de hecho, sólo hay que ver las cifras que se han destinado al sector fintech, pues en 2013 se destinaban 4.000 millones y hoy 12.000 millones. Esto ha conllevado que el sector fintech sea el que más ha crecido dentro del capital riesgo.

Entonces, ¿es una fuente de rentabilidad para los bancos?
AH: es una fuente de rentabilidad y nuevas oportunidades de obtener negocios para la banca. En este caso, el principal activo que tiene el sector financiero es la gran información que tienen del cliente y, si la banca es capaz de transformar ese conocimiento para ofrecer nuevos productos que mejoran el día a día de sus clientes, obtendrán nuevas fuentes de ingresos. Además, les posiciona bien de cara al nuevo entorno competitivo.

¿Si no se adaptan a la tecnología, podríamos ver que desaparecen algunos bancos?
CK: si no se toman medidas inmediatas, muchos desaparecerán y de forma acelerada. De hecho, no sólo los que no tomen medidas, también los que lo intenten pero fracasen en el intento.

AH: la banca digital está redefiniendo un nuevo mapa competitivo, en el que quedarán pocos bancos tradicionales, únicamente aquellos que puedan transformarse, y aparecerá un nuevo actor que serán las startups con modelos de negocio muy ágiles y apalancando nichos del sector financiero.

¿Qué falta por hacer en la transformación digital de la banca?
CK: falta mucho. Creemos que se tienen que enfocar en tres cosas:
- Enfoque externo, es decir, un acercamiento al ecosistema fintech. En este sentido, en Finnovista ayudamos a los bancos tradicionales a acercarse al sistema de emprendedores porque a las grandes entidades les cuesta. Esto lo hacemos a través de eventos, asesoramiento, talleres, charlas…
- Enfoque interno, es decir, en cuanto a la cultura de innovación de la banca
- Tener presupuesto para la innovación. No se tiene que percibir como un gasto, sino como una inversión

El 18 de mayo Finnovista realizó un evento con emprendedores del sector fintech, el Finnovista Pitch Day. ¿Qué conclusiones se sacaron de este encuentro?
Estos eventos, que se realizan de forma recurrente, buscan descubrir nuevo talento fintech y poner a disposición de nuestra comunidad mucho valor partiendo de este conocimiento.

En los eventos Finnosummit reunimos a emprendedores, inversores, etc y en ellos se hacen ponencias magistrales, hay paneles de expertos y el temario es muy adaptado a cada audiencia. El primer Finnosummit se hará el 10 de junio en Ciudad de México y estamos cerrando fechas para Buenas Aires, Bogotá y otras zonas.